Ya hemos llegado al ecuador de nuestra tan esperada primavera. Mayo es uno de los meses más alegres del año en el que disfrutamos de largas horas de sol cada día, las temperaturas se suavizan tanto que empezamos a aligerar nuestro vestuario, y los huertos y jardines se convierten en un festival de la floración. Y el campo, como el resto de la naturaleza, sigue esta misma dinámica expansiva, ofreciéndonos alimentos de temporada más ligeros y más adecuados a las nuevas temperaturas mucho más suaves.

Según la Medicina Tradicional China, esta época de transición del frío al calor es la ideal para llevar a cabo procesos detoxificantes y poner especial atención en el hígado o el resto de órganos depurativos. Por eso, la naturaleza nos regala alimentos que cumplen con esta función détox, como las tan apreciadas alcachofas, el apio, las fresas, los espárragos, los rabanitos y un largo etcétera de alimentos que ya tenemos a nuestro alcance desde el mes de marzo y que vale la pena aprovechar, ya que desaparecerán con la entrada del calor del verano.

 

Esta época de transición del frío al calor es la ideal para llevar a cabo procesos detoxificantes y poner especial atención en el hígado o el resto de órganos depurativos

 

Así pues, durante este mes de mayo, podemos seguir disfrutando también de otras frutas y verduras de abril como los guisantes, los tirabeques, las habas, las cebollas tiernas, la rúcula, las acelgas, la remolacha o la zanahoria, incluyendo también setas de primavera como los marzuelos, las colmenillas o los perrechicos.

Recuerda que ahora es un buen momento para basar la preparación de estos alimentos en cocciones más rápidas y cortas, como el vapor, los salteados, el wok, los marinados o, directamente, en su versión cruda o semi-cruda, como las ensaladas o los batidos y zumos verdes, que pueden ser un gran desayuno o una estupenda merienda.

Aunque en algunas zonas del país ya están empezando a llegar las primeras judías verdes, las ciruelas, las nectarinas y las hierbas aromáticas típicas del mes de junio, aquí tienes nuestra pequeña lista de frutas y verduras de temporada de mayo que podrás encontrar en todos nuestros mercados y que, por precio, propiedades y disponibilidad, conviene que priorices en tu cesta de la compra.

El albaricoque
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El albaricoque

Si todavía no lo has visto en tu frutería o en tu cesta de la compra, no te preocupes, porque está a punto de aparecer en escena y se quedará hasta el mes de agosto. Esta pequeña delicia jugosa, cuyo cultivo por el litoral mediterráneo extendieron los árabes, tiene un alto contenido en vitamina A, de efecto antioxidante, y en hierro. A su vez, también nos aporta mucha fibra, por eso es mejor descartarlo en caso de diarrea.

La mejor forma de aprovechar todas las propiedades del albaricoque es consumirlo fresco y crudo (cómpralo siempre ecológico, ya que su piel concentra una alta cantidad de agrotóxicos presentes en el cultivo convencional), aunque, el resto del año, también podemos tomarlo en su versión seca: los dulces orejones.

Las endibias
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Las endibias

De aspecto parecido a la lechuga, la endibia es una hoja verde de sabor amargo, muy depurativa y de efecto refrescante. Nos aporta muy pocas calorías, pero es una importante fuente de vitaminas, además de ser una verdura que nos facilitará la digestión de las comidas más grasas a la vez que nos ayudará a desintoxicar el hígado.

Cómela cruda, combinada con otras hojas verdes menos amargas, y acompáñala de otros sabores potentes como el roquefort o la granada.

Las cerezas
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Las cerezas

¿Hay alguna otra fruta que despierta tantas pasiones como las cerezas o las fresas? Las cerezas son pequeñas joyas con las que la naturaleza nos premia cada primavera e inicios de verano, muy nutritivas y antioxidantes, que nos ayudan a mantener la salud de nuestra piel y de nuestras articulaciones.

Desde abril y hasta finales de julio, podrás disfrutar de esta deliciosa fruta que puede comerse cruda y sin acompañamiento o bien incluirla en zumos y batidos, en ensaladas, en cremas crudas como los gazpachos o, incluso, en numerosas recetas de repostería.  

Los berros
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Los berros

Considerados un auténtico superalimento, la moda de los berros está arrasando en países como Estados Unidos, especialmente por su alto contenido en vitamina K y minerales (muy beneficiosos en caso de padecer osteoporosis o enfermedades cardíacas).

Muy bajos en calorías, pero muy densos a nivel nutricional, los berros son grandes aliados en dietas de adelgazamiento que pueden sustituir a las habituales lechugas o espinacas en las ensaladas, o bien complementarlas.

El níspero
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El níspero

Aquí tenemos a otra de las grandes representantes de las frutas de primavera e inicios de verano. De origen japonés, el níspero, al igual que la mayoría de frutas y verduras de color naranja, es rico en provitamina A en forma de betacaroteno, que nos ayuda a formar y a mantener la salud de la piel, del pelo y de las mucosas, y que es tan necesario para el crecimiento de los huesos y de los dientes, así como en la reproducción.

Incluirlo en tu dieta te ayudará a preparar el cuerpo para el verano y la exposición solar.

Los espárragos blancos
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Los espárragos blancos

Aunque ya te hemos hablado de las grandes propiedades nutricionales de los espárragos verdes, hoy vamos a centrarnos en esta variedad: los espárragos blancos tienen este color porque crecen bajo tierra, a diferencia de los verdes o silvestres, que han salido hacia fuera y han estado expuestos a la luz del sol.

Potentes diuréticos, desintoxicantes y antioxidantes, los espárragos blancos son ricos en vitaminas A, C, E y K, y también hay quien les atribuye propiedades afrodisíacas.

La papaya
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La papaya

¿Sabías que esta fruta tropical es considerada uno de los mejores protectores naturales del estómago? La papaya es buena para la salud de la piel, nos ayuda a reducir el colesterol y a fortalecer el sistema inmunitario, pero, sobre todo, estamos delante de un grandísimo protector gástrico que no debes pasar por alto.