Seguir una dieta saludable y equilibrada es fundamental para llevar un estilo de vida sano y así garantizar una buena salud. Por lo tanto, los alimentos son la clave para conseguir este propósito de hábitos beneficiosos. Sin embargo, diversos estudios elaborados por universidades y centros de investigación de renombre han demostrado que otro factor determinante en nuestra alimentación es la compañía con quien realizamos las comidas.

Según estos estudios, comer solo es sinónimo de seguir una dieta menos nutritiva y comer más rápido, porque generalmente se asocia al consumo de alimentos precocinados o platos preparados que suelen ser menos saludables que un plato tradicional. Asimismo, también se ha demostrado que la dieta de una persona acostumbrada a comer sola es menos variada y tiende a ingerir alimentos de preparación rápida, generalmente por pereza o falta de tiempo.

Para no olvidar los buenos hábitos alimentarios cuando se come solo es importante buscar nuevas recetas, fomentar la creatividad en la cocina y elegir productos frescos y nutritivos que garanticen la buena salud del organismo. Retomar el gusto por la cocina es un factor indispensable a la hora de comer bien y de manera equilibrada.