Desde pequeños hemos aprendido la necesidad de mantener unos buenos hábitos de higiene diarios. Sabemos que mantener nuestro entorno lo más limpio posible es una de las formas más eficaces que tenemos para evitar infecciones de todo tipo, además de una manera de aumentar exponencialmente nuestro confort y bienestar en distintos ámbitos de nuestra vida. ¿A quién no le gusta meterse en la cama cuando las sábanas están recién lavadas? ¿Qué hay de esa sensación tan gratificante que nos aporta una casa ordenada y limpia o una higiene personal delicadamente cuidada? Seguro que sabes de lo que te estamos hablando... ¿verdad?

Sin embargo, ser escrupuloso con la higiene y la limpieza no significa solamente hacer una correcta limpieza y desinfección de nuestro hogar o asearnos a diario, sino que va mucho más allá. ¿Has pensado alguna vez en la cantidad de suciedad, partículas tóxicas o bacterias que pueden quedar acumuladas en tu ropa o en otros tejidos sin que te des cuenta?

Existe una suciedad invisible que puede quedar incrustada en nuestras prendas de ropa y que conviene erradicar por completo

Lo más probable es que pienses que ya la estás lavando bien, solo por el hecho de ponerla en la lavadora. ¿Y si te decimos que, tal vez, eso no sea suficiente? Fijarnos solamente en si la colada ha salido sin las manchas con las que entró en la lavadora o en si huele a suavizante es como fijarnos solamente en la punta de un iceberg y obviar todo lo que queda por debajo del agua. O, lo que es lo mismo, significa que solo estamos prestando atención a la suciedad visible, en vez de asegurarnos de que también estamos eliminando la suciedad invisible que puede quedar incrustada en nuestras prendas de ropa y que conviene erradicar por completo.

collage Ariel

Cómo eliminar la suciedad invisible de nuestra ropa

La suciedad invisible que se queda en las fibras de nuestra ropa está generada por residuos corporales y por otros agentes externos e internos que muchos detergentes convencionales no son capaces de eliminar con un primer lavado. Por eso, es imprescindible que contemos con un detergente de alta calidad que sea capaz de limpiar la ropa en profundidad y de eliminar cualquier tipo de suciedad, incluso la que no se ve pero que sigue ahí. Una buena higiene puede ser decisiva a la hora de preservar la salud de nuestros seres queridos.

Así que, ¿cómo lo hacemos? Nuestra recomendación, sin duda, es recurrir a productos de calidad que cuenten con una variedad de ingredientes que trabajen juntos para proporcionar no solo una mejor eliminación de manchas a la primera sino también un lavado profundo y completo de nuestra ropa y de todas nuestras telas y tejidos de casa. Un buen detergente, además de protegerla, también debe proporcionar un buen olor a nuestra ropa, dejarla brillante y asegurar que las fibras no pierdan su color original.

La enzima Purezyme, por ejemplo, es el ingrediente único y patentado que figura en la potente formulación de los detergentes Ariel y que elimina esta suciedad invisible adherida a los tejidos para que, a continuación, los agentes surfactantes, terminen de limpiar profundamente la ropa, proporcionando así una higiene impecable y libre de suciedad o de partículas de suciedad de cualquier tipo.  

Eso sí, no lo reserves en exclusiva para la ropa de tu día a día, ¿sabías, por ejemplo, que los peluches son algunos de los objetos que más suciedad y bacterias o ácaros acumulan en nuestras casas? Estos tiernos juguetes también deben lavarse a menudo con detergentes de calidad como Ariel, así como también algunos tejidos de casa a los que no prestamos suficiente atención, como las cortinas, los trapos de cocina, las toallas, los cojines o las mantas.

Recuerda que, al igual que hemos tomado el saludable hábito de lavarnos más a menudo las manos con jabón, también es importante maximizar una mejor higiene en la ropa, porque una buena limpieza significa una buena higiene y una mejor protección. Así que, a la hora de comprar un detergente para cualquier tejido de casa, no lo dudes: quédate siempre con el que te asegure una higiene profunda.