La salud digestiva es la base de nuestro bienestar integral, así pues, es esencial mimar nuestro sistema digestivo para fomentar un estado de salud óptimo. Si tenemos un sistema digestivo sano y fuerte, nos sentiremos con más energía y con un mejor estado anímico.

Recuerda que el sistema digestivo es conocido como el “segundo cerebro” porque hay una relación directa entre el intestino y nuestro cerebro. Además, en el intestino se producen neurotransmisores como la serotonina que nos ayuda a fomentar un buen estado anímico. Por lo tanto, si queremos conseguir un cuerpo y mente sana, será esencial cuidar el sistema digestivo.

A continuación, encontrarás algunas pautas para cuidar tu salud digestiva de forma natural:

Aprende a gestionar bien el estrés
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Aprende a gestionar bien el estrés

Debido a la relación directa entre el sistema digestivo y el sistema nervioso, todo lo que nos sucede a nivel mental y emocional afectará a nuestra salud intestinal. Cuando este estado de estrés se cronifica puede desencadenar diferentes desequilibrios como un colon irritable. Por este motivo, es esencial una buena gestión de las emociones. Así pues, invertir en inteligencia emocional será beneficioso para sentirte mejor contigo misma y fomentar tu salud digestiva.

Come lo más natural posible
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Come lo más natural posible

La base de la alimentación es que sea lo más natural posible, con alimentos de verdad, es decir, basada en alimentos frescos que puedes encontrar a un mercado tradicional como frutas, verduras, legumbres, frutos secos, huevos, pescado o carne. Evita todo tipo de productos procesados como la bollería industrial o la comida preparada. Recupera la cocina tradicional y natural.

Prioriza lo integral
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Prioriza lo integral

Aléjate de las harinas blancas e incorpora cereales integrales en tu alimentación diaria ya que te ayudarán a regular tu tránsito intestinal, conseguirás más nutrientes y además te aportarán mayor sensación de saciedad.

Incluye vegetales en todas tus comidas
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Incluye vegetales en todas tus comidas

La fibra de los vegetales es el alimento estrella que nutre a nuestras bacterias buenas encargadas de mantener el buen estado de la flora intestinal. Si las alimentamos correctamente, éstas se encargaran de cuidar a nuestros intestinos y fomentarán su buen funcionamiento.

Consume alimentos fermentados cada día
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Consume alimentos fermentados cada día

Los alimentos fermentados contienen bacterias y microorganismos que favorecen también a un buen equilibrio de la flora bacteriana. Además ayudan a facilitar la digestión. Los alimentos fermentados más conocidos son el chucrut (col fermentada), el miso, el kéfir o el yogur. 

Evita aquellos alimentos que no toleres bien
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Evita aquellos alimentos que no toleres bien

Es muy importante tratar las intolerancias alimentarias ya que si sigues consumiendo un alimento que no te sienta bien, puede dañar a tu intestino. Por lo tanto, observa si hay algún alimento que no toleres bien, y si es necesario, acude a un profesional. 

Toma infusiones digestivas
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Toma infusiones digestivas

Las plantas medicinales nos ayudan a cuidar y equilibrar nuestro organismo. Para ayudar a tu salud digestiva, puedes tomar infusiones digestivas como el tomillo, el llantén, la manzanilla, el poleo menta, el anís o el regaliz.

Realiza ejercicio físico moderado cada día
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Realiza ejercicio físico moderado cada día

Caminar, correr, yoga, pilates, etc. Ya sabemos que el ejercicio físico es muy beneficioso para la salud. En este caso, también nos ayuda a movilizar a los intestinos y mejorar las digestiones.

Descubre el masaje abdominal
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Descubre el masaje abdominal

Una buena práctica es realizarse un masaje abdominal. Lo ideal sería acudir a un profesional, pero también puedes hacerlo tu mismo masajeando todo el abdomen, realizando círculos de manera suave.

Practica la respiración profunda
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Practica la respiración profunda

La respiración abdominal también ayuda el tránsito intestinal. Practica cada día, durante  unos minutos, la respiración consciente y profunda.

Come ligero
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Come ligero

Evita llenarte al 100%. Muchas veces tenemos la costumbre de comer hasta sentir que no podemos comer más. Y esta costumbre es poco beneficiosa para tu salud digestiva ya que si comes de manera excesiva, tu sistema digestivo tendrá mucho más trabajo en digerir todos los alimentos que has ingerido y por lo tanto, tus digestiones serán mucho más lentas y pesadas. Intenta comer hasta el 80% y verás que tus digestiones son más ligeras, tendrás más energía para seguir con tu día y evitarás la hinchazón abdominal

Come sin prisas
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Come sin prisas

Antes de empezar a comer, escucha tu cuerpo y tus emociones. Si notas que estás ansioso o nervioso, respira profundamente unos minutos hasta que te sientas más relajado. Esto es realmente importante porque nuestro cuerpo para realizar el proceso digestivo necesita un estado de calma. Si empiezas a comer en un estado de nervios o estrés, es muy probable que el proceso digestivo sea más lento o difícil.

Disfruta de cada bocado
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Disfruta de cada bocado

Comer saludable y nutrirte con buenos alimentos es básico. Pero obsesionarte con la comida puede ser contraproducente. Los pensamientos son poderosos y si antes de empezar a comer, ya piensas que a lo mejor este plato no te va a sentar bien, probablemente no te sentará bien. Es algo muy simple, pero es así. Come saludable, pero sobretodo disfruta de cada alimento y todo te va a sentar mucho mejor. Es esencial que disfrutes con tu alimentación diaria sin obsesionarte en cada comida.

 

En conclusión, para cuidar tu salud digestiva es importante mantener hábitos saludables, potenciar una alimentación natural con un alto contenido en vegetales y potenciar la calma en nuestro día a día.

Con las pautas mencionadas, podrás mejorar tus digestiones y fomentarás la salud integral de tu cuerpo y mente.

En el caso de un problema digestivo crónico es recomendable acudir a un profesional para recuperar tu salud digestiva.