Vivir con menos y apostar por un mayor bienestar. Un fenómeno, el del minimal, alejado de la masificación del consumismo moderno, que nos lleva a hablar hoy sobre el "armario cápsula". El método que apuesta por tener menos prendas de ropa en un mismo espacio. Porque ¿acaso no te has levantado muchas mañanas con la pregunta de qué me pongo hoy? ¿Vestimentas que te gustan mucho pero no se ajustan a tu día a día?

El hecho de que cada vez se produzcan más accesorios y otros artículos y, en un periodo de tiempo más corto y de peor calidad, es lo que actualmente conocemos como la fast fashion que, en contra de la slow fashion, no mantiene un modelo de producción sostenible. El consumo masivo de tejidos, que ya se inició a finales de los años 60 con la democratización de la moda (piezas más baratas, hechas con nuevos materiales y diseños), pone en relieve el famoso "usar y tirar" de la moda rápida.

 

¿Podemos vivir con menos? ¿Cómo hacerlo en una época en la que los estímulos de compra y publicidad nos invaden en redes sociales y otros medios?

 

La respuesta es que sí y, ya hace más de 50 años que se practica. Fue en la década de los setenta cuando surgió el método del armario cápsula. Con el auge del prêt-à-porter, es decir, de esos productos moda producidos en serie con patrones que se repiten en función de la demanda, las personas tuvieron la posibilidad de tener a su abastecimiento un gran numero de prensas; armarios abarrotados de colores, formas, estilos.

En medio de esa vorágine de producción y exceso, Susie Faux se alzó como una voz en contra de ese sistema de consumo al abrir Wardrobe, su propia boutique en Londres. Lo que la empresaria perseguía con este establecimiento era que cualquier persona pudiera encontrar allí todo lo necesario para componer un total look. Una manera práctica y sencilla de ayudar a cada persona a tener su propio estilo.

Susie Faux allanó el terreno de lo que en los años 80 sería el fenómeno de los básicos, acuñado por la diseñadora de moda Donna Karan. Una colección de siete básicos que permitía ir a trabajar combinándolos entre sí, sin darle muchas vueltas, solo sintiendo qué prenda es más apropiada para cada situación. Esta idea se quedó en las estructuras del estilo minimal que nos llegan hasta hoy bajo las recomendaciones de algunas bloggers y diseñadoras que ya apuestan por el armario cápsula.

 

Armario cápsula: un mini armario versátil

¿Cómo definiríamos el armario cápsula? Se trata de una colección de vestimentas esenciales que ofrecen diferentes opciones para todas las ocasiones de una persona. Ropa para ir a trabajar, hacer deporte, salir a tomar algo... Un conjunto de artículos esenciales que no pasan de moda, que perduran a lo largo del tiempo.

Normalmente estos armario tienen entre 7 y 37 piezas. Digamos que será tu indumentaria preferida entre el montón de tejidos que tendemos a acumular y que prácticamente ni utilizamos. El número en este caso es importante. El armario cápsula está compuesto por pocos conjuntos que combinas entre sí y con las que puedes responder a cualquier situación.

De hecho, uno de los métodos de reducción del vesturario más conocido es el Proyecto 333. Un experimento que empezó en octubre de 2010, impulsado por una de las promotoras internacionales del minimalismo, Courtney Carver, autora del blog BeMoreWithLess.

 

Durante tres meses, las personas se comprometen a utilizar sólo 33 prendas y accesorios. Vivir con menos ropa para simplificar tu vida.

 

Eso sí, existen otras bloggers, como es el caso de Lucía Terol, que recomienda ir más allá de cualquier método. Para ella lo importante no es el proyecto, sino que encuentres por ti misma cuál es tu número, un método ajustado a tus necesidades. De hecho, Terol explica que para ella no existe el cambio de armario, ha minimizado tanto su vestuario que su armario es igual tanto en verano como invierno. 

 

Cómo hacer un armario cápsula

Lucía Terol nos da algunos consejos a través de su blog personal para hacer, paso a paso, un armario cápsula. En él solo guardaremos aquellas pertenencias que más nos gustan, reduciendo al máximo posible nuestra colección. 

  • Primero deberás sacar toda la ropa del armario. Identifica cuáles son los roles principales de tu vida y qué vestimenta se adecúa más a ellos. Es decir, qué tipo de actividades haces a lo largo de la sema; deporte, ir a trabajar, salir con amigos, etc. Al fin y al cabo, tu armario debe coincidir con el estilo de vida que llevas.
  • Es importante que pienses en la cantidad de tiempo semanal que inviertes con esas prendas. Quizá practicas senderismo, pero una vez al mes o trabajas cinco días a la semana. Según el tiempo de uso sabrás qué trajes son más necesarias que otras.
  • Divide las vestimentas por categorías. Luego identifica las prenda que más te gustan según la categoría; pantalones, vestidos, calzados, etc... Selecciona las prendas que se quedan y las que se van puedes dividirlas entre las que tienes dudas, las que se donarás o las que puedes tirar o reciclar.
  • Quédate con aquellos colores base que para ti son con los que mejor te sientes.
  • Haz fotos a tus conjuntos para ver como se podrían combinar entre sí.
  • Por último haz recuento del número de piezas que tienes. Ya sabes que menos, en esta caso también es más.

 

Para terminar, ahora que ya nos hemos adentrado de lleno en este mini armario, te mostramos los beneficios de apostar por este método de slow fashion que implica una ayuda al medioambiente y con el que podrás ahorrar dinero y tiempo, además de otras utilidades.

Viste con lo que te inspira
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Viste con lo que te inspira

Tener las prendas que te inspiran felicidad quiere decir que siempre llevas prendas que te encantan estés en la ocasión en la que estés. Apuestas por aquellas con las que mejor te veas. Consigue la mejor versión de ti misma con menos prendas.

Ahorra dinero
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Ahorra dinero

Con este método, el dinero que ahorras está asegurado. Si necesitas algo vas a por eso, sabes exactamente qué es lo quieres y no acabas comprando cosas que al final no te pones.

Encuentra tu estilo
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Encuentra tu estilo

Conforme vas quitando prendas y te quedas con lo esencial, es entonces cuando aflora tu propio estilo, que va más allá de las modas. Con el método ropa te conoces mejor a ti misma y sabes qué es lo que quieres y en cada momento.

Recupera tiempo
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Recupera tiempo

Se acabó lo de dar vueltas al hoy qué me pongo. Con este mini armario, como ya no tienes tantas opciones es mucho más sencillo decidir qué ponerse. Además las prendas combinan naturalmente entre sí.

Reduce la producción de ropa
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Reduce la producción de ropa

Además de ahorrar dinero y tiempo, al tener menos prendas dejas de fomentar el consumo insostenible en el que se sustenta la producción de ropa. Porque en un planeta finito un consumo infinito es insostenible. ¡Cuida de ti y del medioambiente!