Lamentablemente no existe un sistema de depilación 'perfecto', que sea completamente indoloro, duradero y apto para todo tipo de pieles. La elección de uno u otro dependerá de nuestras necesidades. Si tenemos los medios, la depilación láser puede ser siempre una buena opción para librarnos de los molestos pelos de una vez por todas. El problema, además de su precio, es que no es igual de efectiva en todas las pieles. Si te decides por ella, recuerda que es importante que acudas a un profesional debidamente cualificado.

De entre los métodos tradicionales, todos tienen ventajas e inconvenientes. Entre los menos agresivos y dolorosos está la socorrida cuchilla de afeitar, el problema es que al cortar el pelo, éste vuelve a salir con rapidez e incluso más fuerte, así que lo aconsejable es utilizarlo lo menos posible y en zonas pequeñas, como las axilas, evitando el rostro y las ingles.

La crema depilatoria es en principio poco agresiva para la piel, aunque siempre es importante hacer un test antes de usarla para asegurarnos de que no reaccionamos a ella y a veces, aunque no seamos alérgicos, puede producir irritaciones en pieles sensibles. Actúa en unos pocos minutos. El problema es que, al igual que la cera, corta el pelo con lo que éste vuelve a salir en el espacio de unos pocos días. Por eso, puede convertirse en un medio muy esclavo si es el único que utilizamos. Eso sí, siempre puede librarnos de un apuro. Existen cremas específicas para diferentes partes del cuerpo aunque se desaconseja su uso en la zona del pubis.

La cera es una solución más definitiva, arranca el pelo de raíz y sus efectos duran unas tres semanas. La más efectiva es la cera caliente, pues el calor abre el poro y el vello es más fácil de extraer. Sin embargo, está desaconsejada para pieles que presenten problemas de circulación, como varices o capilares frágiles. Lo recomendable es que la aplique una profesional de la estética. Resulta especialmente efectiva en zonas en las que el pelo es rebelde, como las ingles. Las ceras tibias y frías pueden usarse en casa, eliminan también el vello de raíz pero son más dolorosas. En los tres casos existe el riesgo de que aparezcan pelos enquistados por lo que es importante exfoliar suavemente la piel con cierta frecuencia.

Por último, las maquinillas eléctricas son una buena opción porque arrancan el pelo de raíz y las podemos llevar a cualquier parte. Eso sí, también pueden dar lugar a pelos enquistados y, aunque hay cabezales especiales para zonas sensibles, usarlas en zonas delicadas puede resultar doloroso.

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