Acabamos de entrar en la época más fría del año. Llega el invierno y con él una nueva bajada de las temperaturas. Mientras, nuestro cuerpo se resiste a adaptarse a estos cambios climatológicos. Las variaciones bruscas de temperatura u otros factores como la contaminación afectan negativamente a la piel. La cara, los labios, las manos o los codos comienzan a deshidratarse. Es por ello que nuestra piel necesita un cuidado extra de cara al invierno, ahora que el frío, el viento y la falta de humedad comienzan a ser una constante en nuestro día a día.

De hecho, en invierno, el enrojecimiento del cutis es uno de los efectos más comunes. Este efecto se debe a que los ambientes calefaccionados, generalmente con poca humedad, pueden ser muy nocivos para la piel. Pero, ¿cómo podemos corregirlo? Para empezar es recomendable el uso de agua termal y beber abundante líquido, evitar las bebidas muy calientes, el exceso de alcohol y los picantes. Consulta ahora estos 10 consejos para cuidar tu piel en invierno y que el cambio de temperatura no afecta a tu bienestar:

  1. Limpieza en profundidad. Sin duda es el paso más importante para mantener una piel perfecta en invierno. Nuestra piel necesita estar limpia y bien oxigenada para poder regenerarse. Para proceder a la limpieza de tu piel puedes recurrir a un jabón o loción que sea acorde a tu tipo de piel y sus necesidades. Aplica a continuación el tónico para finalizar la limpieza refrescar la piel y devolverle el manto hidrolipídico y el Ph natural.
  2. Evita el agua muy caliente. En la limpieza y cuidado de tu piel, evita el agua muy caliente. ¿Su efecto? Deshidrata la piel y contribuye a la pérdida de lubricación. Es importante secarse muy bien después del baño.

  3. Hidrata la piel al al máximo. Sobre todo después de la ducha y antes de irte a la cama.

  4. Elige tu propio método. Opta por productos suaves o con emolientes y humectantes, con componentes como las ceramidas o ácido hialurónico. Otra opción es el uso de las mascarillas. Un método que no solo reforzará nuestro cutis sino que te ayudará a mantener tu piel hidratada. También depende del tipo de mascarilla que utilices, hay de muchos tipos, texturas y competentes como hidratantes, nutritivas, calmantes, purificantes.

  5. Exfolia tu piel. Para tener una piel oxigenadae hidratadas, es necesario exfoliarla para retirar la piel muerta, activar la circulación y facilitarle la oxigenación y regeneración celular. Si tienes una piel seca, utiliza un exfoliante suave una vez a la semana para retirar la piel muerta que va quedando en la capa más superficial y facilitar así la penetración y acción de los productos de tratamiento. Si tu piel es mixta o grasa, puedes distanciar más los tiempos entre las exfoliaciones, y lo ideal es que lo hagas cada 10 o 15 días con un producto suave para sobretodo limpiar los poros y ayudar así a su oxigenación para que la piel respire mejor.

  6. Utiliza protector solar. Proteger nuestra piel del sol no es solo una rutina de verano. Cada día estamos expuestas a las radiaciones solares. Por ello, cuida tu piel en invierno con protector solar y evita la aparición de manchas.

  7. Protege los labios. Además de la piel, los labios también sufren la sequedad del frío. Al notarlos secos o tirantes, muchas personas optan por humedecerlos con la lengua, con su propia saliva. Cuando la saliva se seca, aún se produce más sequedad en los labios, además de que al tenerlos húmedos y toparnos con viento o frío, pueden aparecer grietas, heridas e incluso boqueras. Complementa el cuidado de tu piel con bálsamos labiales que, además de aportar color, cuentan con componentes humectantes.

  8. Cuida de tus manos. El frío y la sequedad actúan también sobre tus manos en invierno. Evita los jabones y toallitas desinfectantes. La clave es elegir algún jabón de manos con componentes humectantes. Antes de dormir es recomendable que apliques una buena crema de manos.

  9. Protege tu piel de los cambios de temperatura. Como hemos explicado, entra y salir de diferentes establecimientos, sumado al uso de calefacciones, puede ser perjudicial para la piel ya que estos cambios alteran su funcionamiento normal y además la resecan considerablemente. Sé consciente de ellos y preparate para prevenir estos desajustes.

  10. Sé consciente en el cuidado de tu piel. Este es el primer y mejor consejo. Para conseguir tus objetivos y mantener una piel cuidada durante el invierno, lo más importante es la constancia.