1. Hidrata la piel a diario. Un emoliente adecuado te ayudará a mantener la piel sana.

2. Evita lavarte a menudo las manos. Las dermatitis de desgaste que afectan al dorso de las manos son un motivo frecuente de consulta en esta época del año. Si quieres evitarlo, promueve el uso de guantes y las cremas con efecto barrera.

3. No uses productos agresivos. Escoger productos suaves y testados dermatológicamente tanto para el rostro como para las manos.

4. Dúchate con agua tibia. La temperatura extrema del agua y ducharse más de una vez al día contribuye a la deshidratación de la piel.

5. Hidrata los labios. En invierno, los labios sufren mucho, protégelos del frío y de los rayos violetas.

6. Protégete del sol. El frío y el sol no son fenómenos excluyentes, así que por más que bajen las temperaturas, protege tu piel de la radiación solar.

7. Abrígate y usa guantes.

8. Huye de los cambios bruscos de temperatura. Contribuyen a aumentar los capilares dilatados.

9. Cuidar tu alimentación. Aumentar el consumo de vitamina C y antioxidantes y beber mucha agua mantiene hidratada tu piel.

10. Evita el tabaco y el alcohol. También repercuten negativamente en la salud de nuestra piel, generando radicales libres. Además, el alcohol empeora la dilatación capilar facial.