Podemos obtener muchos beneficios a través de la modelación de barro, ya que el arte es un magnífico vehículo de expresión. De hecho la alfarería se utiliza como terapia curativa en diferentes trastornos y problemas sociales. Mediante la realización de esta actividad se desarrolla la creatividad y se hace disfrutar a los participantes mediante el aprendizaje de técnicas prácticas y sencillas que les permitirán crear sus propios proyectos.

Esta terapia es apropiada para personas en peligro de exclusión, personas con trastornos depresivos o Alzheimer, y los resultados obtenidos con esta técnica son excelentes. Todos los expertos destacan la capacidad del barro para sacar lo mejor de cada persona y ponerlo a disposición del grupo. El objetivo es que los participantes valoren las potencialidades de la persona buscando que la expresión artística se convierta en una afición.

Además, el proceso es sencillo: no es necesario tener unas aptitudes o habilidades específicas, basta con tener interés en la creatividad, el arte y la cultura. Los talleres de cerámica, además, desenvuelven la motricidad y la creatividad de cada individuo desarrollando la responsabilidad frente a la pieza creada, ya que se trata de un proceso por etapas que requiere paciencia, cuidado y constancia hasta obtener la obra final.