Hace tan solo quince años, la mayor parte de la sociedad apenas tenía conocimientos de lo que era el gluten. Actualmente ha dejado de ser un desconocido para ser trending topic y el presunto culpable de muchos problemas de salud. Nuria Pablos y Elisa Mora, dos celíacas y expertas en el mundo gluten free, nos explican en el libro “Sin gluten y sin riesgos” todos los mitos y verdades que necesitas saber sobre la proteína más conocida de todos los tiempos. Este libro no se dirige solo a los celíacos, sino a todas aquellas personas que quieran vivir sin gluten.

Muchos no consumen esta proteína porque creen que puede mejorar sus resultados deportivos, que les brindará una mejor salud o bienestar o porque se lo ha recomendado un amigo. En todo caso, Nuria y Elisa, recopilan información esencial con base científica sobre los riesgos y los beneficios de hacer una dieta sin gluten.

Portada de Sin gluten y sin riesgos

Si por el motivo que sea sigues una dieta sin gluten, aquí encontrarás respuestas a todos los mitos sobre esta proteína sin pelos en la lengua. Estas dos autoras te contarán verdades como templos para que, si quieres introducirte en el universo gluten free, puedas hacerlo sin riesgos para tu salud.

MITO 1: El gluten solo está en las harinas
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MITO 1: El gluten solo está en las harinas

El trigo, el centeno, la cebada y algunas variedades de avena, así como sus híbridos y derivados como el kamut, la espelta y el triticale contienen gluten. Contienen proteínas de reserva (prolaminas) que se denominan según el cereal del que provienen. Se llaman “gliadina” en el trigo, “hordeína” en la cebada y “secalina” en el centeno.

Sin embargo, existen otrás gramíneas que no contienen gluten como el maíz, el arroz, el sorgo y el mijo, y algunos pseudocereales como el teff, la quinoa y el amaranto. Y aunque el gluten proviene de los granos de los cereales, también podemos encontrarlo como ingrediente en productos procesados como chocolate, hamburguesa, mayonesa, palomitas, yogur con fruta, jamón york, lentejas o seitán, entre muchos otros.

MITO 2: La celiaquía es una intolerancia al gluten
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MITO 2: La celiaquía es una intolerancia al gluten

Hoy en día se sabe que la enfermedad celíaca no es una intolerancia, sino una enfermedad autoinmune. En muchos descripciones y tratados médicos se explica que en la celiaquía se produce una pérdida de la tolerancia oral al gluten, lo cual es posible que genere confusión, y durante muchos años la misma comunidad médica la definía como “intolerancia al gluten”. El hecho de que sea un trastorno autoinmune significa que el sistema de defensa del organismo reconoce a una proteína vegetal como un agente externo del que debe defenderse.

MITO 3: La celiaquía tiene grados
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MITO 3: La celiaquía tiene grados

El concepto de que existen diferentes grados de intolerancia al gluten está muy extendido. El problema de que esta idea esté tan aceptada es que da a entender que pueden existir diferentes grados y que se puede ser más o menos estricto con el único tratamiento que existe: la dieta sin gluten. Además, existen muchas personas celíacas que no sienten los síntomas a pesar de que exista lesión intestinal. Esto genera una falsa percepción de seguridad que contribuye a no dar valor a las consecuencias de ingerir gluten. Para diagnosticar la celiaquía se usa una escala de referencia que describe el nivel de lesión del intestino, pero eso no indica el grado de enfermedad. En resumen: o se es celíaco o no se es.

MITO 4: No pasa nada por ingerir un poco de gluten
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MITO 4: No pasa nada por ingerir un poco de gluten

Las defensas de los celíacos confunden el gluten con algo dañino, y con cantidades ínfimas ya se desencadena una respuesta autoinmune. Los síntomas pueden ser dolor abdominal muy intenso, hinchazón, acompañado de gases, diarreas, vómitos y debilidad. Aunque como hemos dicho, los celíacos asintomáticos no perciben sus efectos.

MITO 5: Con un test se detecta si eres celíaco
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MITO 5: Con un test se detecta si eres celíaco

No es cierto que con una sola analítica de sangre sea suficiente para diagnosticar o descartar la celiaquía o problemas derivados del gluten. Puede ser útil, pero requiere de muchas más pruebas médicas para detectar la enfermedad. El hecho de que aun haya dudas acerca de como diagnosticar correctamente una persona celíaca, ha hecho que muchas personas confíen en los tests rápidos que ven anunciados y se ofrecen en farmacias o centros privados que confirmen su diagnóstico.

MITO 6: El gluten es malo, mejor eliminarlo de la dieta
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MITO 6: El gluten es malo, mejor eliminarlo de la dieta

El gluten no es ni bueno ni malo de por sí, solo es una proteína con características muy útiles en la industria alimentaria. Además, muchas veces los gurús de la dieta se refieren al gluten cuando en realidad quieren referirse a las harinas refinadas. El gluten no es un veneno ni es tóxico, aunque haya patologías relacionadas con su ingesta.

Muchas veces se hace una falsa relación entre eliminar el gluten de nuestra dieta y sentirnos mejor, en caso de no ser celíaco. Pero el hecho es que ese aumento del bienestar viene de preocuparse más por comer saludable, incorporar alimentos frescos y cambiar nuestros hábitos de compra, que no en haber eliminado el gluten.