La vista es uno de los sentidos más delicados y valorados en los humanos porque es el medio que usamos para percibir la realidad que nos rodea. Son muchos los adultos con problemas de visión que tienen que llevar gafas o incluso operarse para poder ver con mayor nitidez. Pero no hace falta llegar a adulto para preocuparse por la vista, los niños también deben acudir al oftalmólogo. Actualmente existen métodos de diagnóstico adaptados a la edad del bebé y de los niños para poder conocer cómo es el estado de su visión en las distintas edades del desarrollo, sin necesidad de que el niño hable o colabore.

Entorno a este tema surgen muchas dudas y preguntas, por eso Lucía Mi Pediatra, médico especialista en pediatría y escritora, y el doctor Carlos Laria, director de la Unidad Oftalmología Pediátrica y Estrabismo de Clínica Baviera, resuelven algunas de las inseguridades y curiosidades de los padres.

¿Cuándo empiezan a ver los bebés?
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¿Cuándo empiezan a ver los bebés?

Una de las dudas que más tienen los padres primerizos es cuándo empiezan a ver los bebés y qué grado de visión tienen. Lucía Mi Pediatra aclara que el proceso de desarrollo de la visión es progresivo.

  • Al principio los bebés solo perciben bultos, luces y sombras
  • A los dos meses son capaces de reconocer la cara de los padres si están muy cerca e incluso sonreír
  • A los tres meses ya pueden realizar un seguimiento visual de 180 grados y seguirnos con los ojos si nos movemos cerca de ellos
  • No es hasta los seis o siete meses de vida cuando el niño comienza a percibir con calidad los colores y la profundidad. No obstante, la maduración visual no se alcanza hasta los seis u ocho años de vida
El color de los ojos de los bebés
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El color de los ojos de los bebés

Se trata de una de las primeras cosas a las que prestan atención los padres nada más nacer el niño. No hay una regla generalizada sobre cuándo el bebé adquiere su color de ojos definitivo, sino que es un proceso individual, como el ritmo al que les crece el pelo.

El Dr. Laria aclara que “algunos adquieren a los seis meses el color que tendrán durante el resto de su vida, mientras que en otros puede tardar más de un año en definirse”.

Cómo actuar si al bebé le lagrimea un ojo
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Cómo actuar si al bebé le lagrimea un ojo

Es bastante frecuente que, durante los primeros meses de vida del bebé, sus ojos lagrimeen. Esto se debe a que muchos niños tienen el conducto lacrimal que comunica con la nariz obstruido. Entonces la lágrima que producen los ojos se acumula y puede suponer un foco de infecciones, legañas y de lagrimeo continuo. Durante los primeros 6 meses de vida este problema puede tratarse mediante lavados y masajes sobre el conducto lacrimal. Si no se resolviera, el oftalmólogo puede realizar una sencilla operación quirúrgica llamada “sondaje” para permeabilizar el conducto y evitar las infecciones.

Legañas y ojos pegados
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Legañas y ojos pegados

Otro problema muy frecuente es que los niños se pueden levantar un día con los ojos pegados y llenos de legañas. Pero Lucía Mi Pediatra insiste en que “las conjuntivitis, a pesar de ser muy molestas, no suelen suponer ninguna repercusión importante ni consecuencia grave para la vista”.

Ante esta situación, recomienda lavar el ojo con suero fisiológico y gasas estériles y huir de tratamientos caseros, como la manzanilla. Hay que acudir al pediatra para que lo valore e indique un tratamiento antibiótico adecuado, si fuera necesario.

¿Mi bebé es bizco?
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¿Mi bebé es bizco?

Tener la impresión de que los recién nacidos bizquean es algo muy habitual y suele ser motivo de preocupación entre los padres. En los primeros tres meses de vida el sistema visual es poco maduro y a los bebés les cuesta mucho enfocar. Además, al tener la nariz tan pequeña puede dar la impresión de un falso estrabismo. Si ya han pasado los primeros meses y aun se sospecha de una desviación ocular, hay que consultar con un especialista.

¿Cuándo hay que hacer la primera revisión?
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¿Cuándo hay que hacer la primera revisión?

Siempre es recomendable realizar una revisión durante el primer año de vida, ya que según advierte el Doctor Laria, servirá para detectar cualquier anomalía visual en el bebé.

Si no hacemos un correcto seguimiento de la vista de los niños, puede ocurrir que no detectemos alguna patología grave, como una catarata congénita o un tumor ocular que deben ser intervenidos de inmediato

También existen otros problemas más frecuentes y que es imprescindible comenzar a tratar en los primeros meses o años de vida, cuando hay una mayor plasticidad cerebral, como el ojo vago, el estrabismo o los problemas refractivos.