El dolor de pies es mucho más frecuente en las mujeres que entre los hombres. ¿Sabías que los juanetes pueden empeorar por una mala elección del calzado? Sobre todo, de tacones y de puntas estrechas. Se trata de una afección muy dolorosa que deforma progresivamente la estructura de los pies y causa un dolor importante. Te contamos cómo escoger el calzado ideal para tus pies.

Debes saber entender a tus pies y estar alerta a la que notes que empiezas a tener problemas para encontrar zapatos cómodos o te notas la piel enrojecida o algo callosa justo en la base del dedo gordo pueden ser que los juanetes estén a punto de salir. Los primeros síntomas que notarás en los pies son:

  • Dificultad para calzar zapatos normales y para encontrar modelos que nos queden cómodos al pie.
  • Piel enrojecida o algo callosa justo en la base del dedo gordo, en el borde interno del pie.
  • Molestia o dolor en esa zona, en la articulación, que empeora cuando nos ponemos zapatos.
  • Un bulto óseo, más o menos pronunciado, en la base del dedo gordo.
  • Disminución de la movilidad de ese dedo del pie.
  • Desviación del dedo hacia el interior.

Cuanto más altos son los tacones, más sufren nuestros pies, ya que la mayor parte del peso se carga en la punta. Todos los especialistas coinciden en que debe evitarse este tipo de calzado o, al menos, reducir al máximo su uso. Una cosa es una fiesta o una salida puntual, y otra cosa es elegirlos a diario. Por todo esto, es importante escoger unos zapatos que se adecuen a nuestros pies. Te proponemos 7 pasos para elegir un buen calzado:

1. Mídete los pies

Las tallas pueden tener ligeras variaciones según los fabricantes y, además, el tamaño y la forma de los pies pueden cambiar con el tiempo. Que hayas usado durante años un 38 no significa que no puedas necesitar ahora un número más.

2. Pruébate los zapatos en tu pie más grande

La mayoría de las personas tenemos un pie más grande que otro, aunque a simple vista no se note. Si es tu caso (y probablemente lo sea), recuerda cuál es para probar en él los zapatos nuevos.

3. Pruébate los zapatos al final del día

Los pies se expanden y crecen a medida que avanzan las horas, estamos en posición vertical y caminamos, y vuelven a contraerse por la noche, cuando nos relajamos y descansamos en posición horizontal. Siempre es buena idea elegir zapatos cuando el pie esté expandido. De ese modo, nos aseguraremos la comodidad para todo el día y no solo por la mañana.

4. Mira la forma del calzado

Debe ser similar a la de los pies y permitirnos calzar con facilidad. Las punteras angostas pueden ser tendencia pero no son ergonómicas. Utilizarlos es poner en riesgo a tus pies y lo que debes hacer es cuidarlos.

5. Vigila el largo el alto y el ancho

Hay que pensar en el zapato como un objeto en tres dimensiones. Así, debe tener el largo adecuado para que los dedos estén cómodos, el ancho correcto para que la parte más ancha del pie se apoye con normalidad y la altura suficiente para que los dedos no rocen con la parte superior.

6.Camina antes de comprar

Además de quedarte cómodos, debes asegurarte de que hay espacio (alrededor de 1 cm) entre el dedo más largo y la punta. También es importante comprobar que no te rozan en ningún lado y que la zona del talón no se desliza ni resbala mientras caminas.

7. Que no te aprieten

No compres un calzado pequeño pensando que se estirará con el uso. Esto ocurre pocas veces y, en general, a costa de hacerte daño en los pies. Esta práctica es muy habitual en verano, cuando calzamos sandalias, ¿cuántas veces te han hecho yaga? Si el zapato no es cómodo, mejor no llevarlo.