Tener problemas puntuales para conciliar el sueño es algo tan molesto como habitual para muchas personas. El estrés y las preocupaciones diarias, las digestiones difíciles o sencillamente los cambios de hábitos pueden incidir en nuestro descanso. Para garantizar un sueño sosegado cuando hemos tenido un día muy agitado o estamos preocupados, tomar una infusión antes de acostarnos puede sernos de mucha ayuda. Además de los efectos tranquilizantes de muchas plantas, el simple hecho de darnos el tiempo de tomar a pequeños sorbos una bebida caliente en nuestro sillón favorito media hora antes de acostarnos nos ayuda ya a relajarnos.

Entre las hierbas más recomendables para tener un buen descanso encontramos desde la tila, que además alivia las molestias estomacales, hasta la valeriana, especialmente conocida por su poder relajante; la lavanda, cuyo aroma es especialmente apaciguador y se utiliza también en productos de baño, o la manzanilla, que también facilita la digestión. Menos conocida, la melisa ayuda a conciliar el sueño, como también lo hace la pasiflora. El jazmín es asimismo un relajante suave que pueden tomar personas de todas las edades.

Para aprovechar al máximo las propiedades de la infusión, hay que verter el agua cuando acabe de romper a hervir y dejar reposar entre cinco y diez minutos. Luego, colaremos la infusión y ya estará lista para tomar. Si el sabor nos resulta demasiado amargo podemos endulzarla con un poco de miel, la cual es a su vez relajante e inductora del sueño con lo que potenciaremos el efecto de nuestra infusión nocturna.

En cualquier caso, si el insomnio perdura durante varios días es aconsejable acudir a un facultativo.