Llevamos toda la vida escuchando que la duración del ciclo femenino, es decir, los días que transcurren desde el primer día de regla hasta que nos vuelve a bajar al mes siguiente, es de 28 días. Sin embargo, la mayoría de mujeres no encajamos con esta regla. ¿Qué pasa si nuestro ciclo dura apenas 21 días? ¿Y si, por el contrario, nos dura casi 35? ¿Tenemos algún problema hormonal o de salud?

Pues parece ser que no. Según un estudio de la Universidad College London, solo el 13% de mujeres tienen ciclos de 28 días, y la mayoría restante se encontraría en un rango mucho más amplio que va desde los 21 a los 35 días.

 

Los 28 días son solo la media, pero no la norma, y no indican, a priori, ningún problema de salud.

 

Así que más que fijarnos en la duración, parece que lo que importa realmente es la regularidad de nuestros ciclos menstruales. Según la naturópata Jolene Brighten, un ciclo de menos de 21 días puede indicar un déficit de progesterona, mientras que un ciclo que supere los 35 días de media podría ser indicativo de un problema en las glándulas tiroides o bien de un exceso de estrógenos. En cualquier caso, la naturópata recomienda visitar el ginecólogo en caso de contar con ciclos muy irregulares o imprevisibles.

 

¿Cómo afecta el ciclo menstrual a nuestra fertilidad?

El ciclo menstrual empieza y acaba con la regla y se divide entre la fase previa a la ovulación, o fase folicular, y la fase posterior a la ovulación, o fase lútea. Aunque muchas mujeres no son conscientes de ello, en realidad solo somos fértiles durante cinco días del ciclo: los que preceden a la ovulación y que equivalen al tiempo en que los espermatozoides pueden sobrevivir dentro del cuerpo femenino.

Siguiendo con el promedio clásico de los 28 días de ciclo, siempre se nos ha dicho que la ovulación ocurre el día 14 del ciclo. Pero el estudio de la Universidad College London demuestra que, una vez más, este dato es solo un promedio que no es significativo en la mayoría de las mujeres, ya que la duración del ciclo viene determinada por el momento de la ovulación. En ciclos cortos, la ovulación puede darse el día 7, mientras que, en ciclos largos, puede darse el día 19.

Además, el estudio también sostiene que con el paso de los años y hasta la llegada de la menopausia, la duración del ciclo se reduce, de forma que el momento de la ovulación también se avanza.

Son seguras las apps sobre fertilidad

¿Son seguras las apps sobre fertilidad?

Depende. La mayoría de las aplicaciones móviles que tantas mujeres usan para evitar o para conseguir un embarazo basan el cálculo de los días fértiles en el calendario clásico que sitúa la ovulación en el día 14 del ciclo. Pero, como hemos visto, puede haber una variación importante en los días en que seamos fértiles.

La forma más segura de controlar nuestros días fértiles es acompañar el análisis de nuestro calendario personal de ciclos menstruales con la toma de la temperatura basal, que va variando en función del momento del ciclo en que nos encontremos. Así, durante la fase folicular, la temperatura del cuerpo tiende a ser un poco más baja, mientras que después de la ovulación, sube entre 0.36 y 0.84 F como consecuencia del aumento de los niveles de la hormona progesterona.

Si buscas el embarazo o si quieres evitarlo utilizando métodos de contracepción naturales, lo mejor es que no confíes solamente en tu calendario y te tomes la temperatura cada mañana, desde la cama e inmediatamente cuando te despiertas, con un termómetro basal de dos decimales. Observa la evolución de tu temperatura y apúntala cada día en un calendario para poder comprobar cuando está más alta y cuando más baja y comprobar si coincide o no con la previsión de tus días fértiles marcados en el calendario.

Otros indicadores de fertilidad pueden ser el control del moco cervical (más flexible y pegajoso durante los días fértiles) o el nivel de la hormona luteinizante (LH). Controlar la LH es un método eficaz pero poco cómodo, que puede medirse con pruebas de orina y que suele presentar un pico justo antes de que se produzca la ovulación.