Todas las youtubers de belleza andan revolucionadas. Quieren maquillajes sin siliconas. Pero, ¿por qué? Las siliconas (polímeros inorgánicos) son un derivado del silicio que se usan en productos para el pelo y en maquillajes. Su función es retener la hidratación y aportar brillo y suavidad, aunque para ello taponen el poro de nuestra piel o carguen el cabello con un exceso de nutrición que termina pesando.

Mas que un problema de salud, las siliconas generan un conflicto medioambiental, ya que no son biodegradables y, por tanto, pueden acabar en los ríos o el mar. Ahora bien, dañinas para la piel no son. "Tienen la aprobación como ingrediente cosmético de todas las autoridades globales más importantes de seguridad cosmética. Además, varios estudios clínicos independientes han confirmado su seguridad para el consumidor, así como sus propiedades de cuidado para el cabello", declara María Castán, experta científica de Wella Professionals.

En cuanto al maquillaje, las siliconas evitan la pérdida de hidratación natural de la piel. Consiguen suavidad y tersura, garantizan una distribución uniforme de los pigmentos y una absorción rápida del maquillaje.

Sus defensores creen que no tiene competencia en sus virtudes alisadoras; sus detractores las consideran un tóxico innecesario. Los expertos se quedan en un punto medio, recurriendo a ellas sólo a veces. "Vienen muy bien en fluidos preparadores que buscan aliviar la piel o absorber la grasa antes de maquillar", afirma Maite Tuset, senior artist de Mac.

En contra de ellas diremos que pueden ensuciar la piel. Así lo afirma la marca Korres, pionera en eliminar los tóxicos de sus cosméticos. Para ellos, las siliconas "son componentes sintéticos no biodegradables que obstruyen los poros, impidiendo que la piel respire y dando lugar a comedones y puntos negros". Por eso prescinden de ellas. No obstante, hay que estar abiertos a estas sustancias ya que, si se retiran en el día, no suponen problema alguno.