El patchwork es una técnica que consiste en unir retazos de tela mediante puntadas a mano o con máquina de coser para formar un diseño determinado como flores, estrellas o figuras geométricas y así crear objetos útiles o decorativos como colchas, manteles, cojines, tapices, cuadros o cestas. Si la tela que resulta de todas las uniones de retazos tiene figuras aplicadas, se la conoce como Appliqué. 

Una vez unidos los retazos, para terminar la creación es necesario añadir un relleno y una tela inferior. Eligiendo un diseño a tu gusto o siguiendo las costuras de unión de los retazos, el trabajo de unir los tres elementos se denomina acolchado o quilting, por lo que la pieza final recibe el nombre de quilt. 

El patchwork es un arte que persigue la precisión en el trazado, corte y ensamblado de las piezas de tela, pero para su práctica no se necesita ningún tipo de experiencia anterior. Por lo tanto, cualquier persona se verá rápidamente desarrollando su propia creatividad sin requerir ningún conocimiento previo de costura. 

Uno de los beneficios del patchwork es que posibilita compartir conocimientos, informaciones, trucos o telas entre todas las personas aficionadas, cosa que ayuda a combatir algunas afecciones como la soledad, la depresión, el nerviosismo o el estrés.