Resulta fácil decir que podemos vivir una vida llena y de una forma completa tanto mental como físicamente. Todo ello, sin perder la esperanza, con sueños por cumplir, generosidad, ilusión propia de los niños y toda la vida por delante. Sin embargo, el día a día, las inseguridades y los obstáculos vitales pronto nos hacen caer en pensamientos negativos. Esos pensamientos nos impiden vivir nuestra vida de la mejor forma posible y, poco a poco, nos arrastran hasta premisas erróneas que nos afectan directamente a nuestra existencia.

Sin embargo, somos conscientes de que la vida que hay que vivir al 100% es la presente. Carpe Diem, aquí y ahora. Por ello, los pensamientos negativos también deben erradicarse en el aquí ahora, en el tiempo presente antes de que calen hondo y repercuten en nuestro (posible y potencial) futuro.

He aquí una serie de pensamientos negativos que debes eliminar de tu conciencia para vivir una vida mejor:

1. "No puedo hacerlo"
Se trata de un pensamiento de lo más humano: "No, no puedo hacerlo". No seríamos lo que somos si siempre pensáramos que sí podemos pero, al mismo tiempo, supone un obstáculo constante en nuestra existencia. Significa no creer que los sueños son posibles, significa renunciar y bajar los brazos sin intentarlo siquiera y como consecuencia, dejar de ser auténticos. Por ello, antes de caer en esta negativa frase, plantéate realmente qué te impide hacer tal tarea o lograr tal meta. Ojo con las excusas.

2. "No soy lo suficientemente bueno"
Todos nacemos con unas virtudes y unos defectos, con unos talentos concretos que podemos desarrollar a lo largo de nuestra vida o que, simplemente, dejamos en el olvido. Normalmente, cuando pensamos que no somos lo suficientemente buenos, no lo hacemos a partir de argumentos de peso. Suele ser fruto de una comparación con otra persona, lo que a menudo deriva en desmotivación. Pero a todo el mundo le ha costado recorrer su propio camino. Algunos con más fracasos que otros, es verdad. Pero eso de "nunca seré tan --- como ---" una frase de lo más destructiva. Siempre habrá alguien mejor, pero lo único que hay que hacer es lograr la mejor versión posible de nosotros mismos.

3. "Y si..."
Aquí surgen los miedos y las inseguridades de cara al futuro. "¿Y si hago el ridículo?" "¿Y si me dicen que no?" "¿Y si me siento rechazado y no lo supero?". Si sigues al pie de la letra todas estas dudas, obviamente no harás absolutamente nada con tu vida. Toda acción supone un riesgo, pero hay que superarlos porque la vida hay que vivirla. El futuro, de por sí, es siempre incierto y muchas cosas suceden fruto del azar y de la suerte.

4. "Tengo que ser perfecto" Te equivocas. Si piensas así, estás condenado al error y, lo que es peor, a la frustración. El perfeccionismo no existe y, simplemente el hecho de aspirar constantemente a él supone un agotamiento innecesario, tanto mental como físico. Relacionado con nuestro cuarto punto, debes tomar riesgos. Vivir al máximo a menudo significa equivocarse.

5. "Soy un fracaso" No generalices, nunca. Porque todo el mundo pasa por situaciones concretas que nada tienen que ver con las decisiones que han tomado, trata de ver tus fracasos como sucesos aislados y no los proyectes todos en tu persona. Piensa mejor en tus éxitos ?seguro que los tienes- y trata de pensar en positivo y de aprender de ellos: sólo así serás una mejor persona. Te sorprenderás de lo bien que te sientes.