Los lácteos forman parte de una dieta equilibrada, pero hay que tener cuidado y no abusar de ellos. Muchas personas son intolerantes a la leche sin saberlo y sufren digestiones pesadas ya que el sistema digestivo no funciona de manera eficiente. A largo plazo, si no se soluciona y se sigue ingiriendo leche se pueden contraer enfermedades intestinales.

Se recomienda probar alternativas como la leche de soja, que además ayuda al reequilibrio hormonal. Por otro lado, si se sufren trastornos digestivos es recomendable evitar los cítricos. Las frutas o bebidas cítricas son altas en el ácido que puede causar problemas digestivos. Por eso hay que tener cuidado con el consumo de frutas como la naranja, el limón y el pomelo.

Además, tanto la leche como los cítricos se encuentran entre las comidas que pueden producir migrañas. La caseína, que comprende un 78,7% de toda la proteína de la leche, es uno de los principales desencadenantes de las migrañas y otros tipos de dolores de cabeza. Lo más recomendable es hacerse un análisis de histaminosis alimentaria para saber qué alimentos son los que desencadenan la migraña en cada caso.