Imagínate que llegas a un peaje en la autopista, tras el cual surgen 9 carreteras y algo dentro de ti (aún no sabes a ciencia cierta qué es) te induce a escoger una de las nueve opciones. Todas conducen al mismo destino, pero cada una de ellas encierra parte de una clave secreta que necesitas para llegar al final del trayecto.

Sea cual sea el camino que hayas escogido, una antigua corriente de pensamiento, el sufismo, ya se encargó de categorizar nuestro carácter en 9 tipos diferentes de expresión según nuestras necesidades, miedos y modos de expresión: el eneagrama. Una clasificación que alude tanto a rasgos del comportamiento como a la propia expresión física del individuo (si tenemos una constitución robusta o más bien delgada, por ejemplo).

Pese a que no se ha abordado mucho el tema desde la perspectiva de los niños, lo cierto es que el eneagrama cobra una importancia clave en edades más tempranas, cuando su personalidad todavía no está definida. El motivo de ello es que conocer el carácter de nuestros hijos e hijas nos puede otorgar la posibilidad de conocerlos más profundamente y de colocarnos en una actitud de apoyo más coherente con su maduración.

¿Cómo determina el eneatipo el carácter de nuestros hijos?

¿Cómo son nuestros hijos? ¿Son conciliadores, pasivos o defensores? ¿Y qué hay de su constitución física? Si nuestro hijo o hija coincide con un eneatipo concreto, es posible que ello describa un conjunto multidimensional de expresiones que podrán ser fortalecidas o empobrecidas por otro eneatipo, conduciendo así su crecimiento hacia una integración sana, o bien alejándolo de ella.

Todas estas cuestiones son las que aborda Luis Arribas en El eneagrama infantil, algo que el autor define como un “mandala” que resume de manera gráfica la dinámica del carácter humano tanto a nivel individual como relacional.

Se trata de nueve tipos de personalidad estructurados en 3 grupos de 3. Cada grupo de 3 gira en torno a uno de los tres cerebros que regulan el equilibrio saludable de las personas: Cerebro, Corazón y Tubo Digestivo

 

¿Qué tipos de personalidad existen en los niños?

“Nueve amiguitos se juntan para pasar el rato. Cómo enfoca cada uno de ellos ese momento – antes, durante y después – de su encuentro…”

Para poder entender los diferentes rasgos de personalidad que define el eneagrama, es imprescindible analizar uno por uno cómo sería este momento según el eneatipo de cada niño o niña:

El perfeccionista

Saludará encantado y sonriente para ser correcto, y se fijará y hará notar las cuestiones que no se hayan tenido en cuenta o mejores opciones que se debían haber tenido en cuenta antes de la cita.

El auxiliador

Saldrá al auxilio del grupo o de la persona que más se haya visto afectada por la mala intervención de algún miembro, y le dará un abrazo, o algún argumento de apoyo hacia él o ella, o el grupo o el lugar de la cita.

El ganador

Se retira de esta conversación y reaparecerá con una propuesta sobre algo que él quiere hacer y, por tanto, con las garantías de que será el mejor en hacerlo.

El romántico

En el caso de las niñas aparecen con los vestidos o modos de ser más exclusivos intentando destacar por su diferenciación del resto, siendo esto mismo en los chicos desde ideas creativas para modificar y hacer propias las ideas de otros que consideren de éxito.

El observador

Ni aparece al encuentro del grupo, y llegará tarde con la excusa de que se entretuvo viendo unas cosas extrañas que había entre los árboles que nadie conoce.

El interrogador

Inicia una batería de interrogantes donde demostrar la inseguridad del resto hacia cuestiones de la vida de ellos, y así sentir que no es el único inseguro del grupo.

El aventurero

Acepta las propuestas del ganador o el romántico, pero las eleva hacia una extensión algo arriesgada para hacerlo especial al grupo y ganar la intensidad que necesita.

El asertivo

El cual dirá los pros y contras de lo que se haya planteado para tomar él o ella, de una forma “lógica” qué es lo que conviene, además lo expresará de un modo que será mejor no discutirle.

El pacificador

Se esconde hasta la última intervención para mediar entre todos y finalmente poner paz haciendo ver al grupo que lo que interesa es pasarlo bien y no perderse en demasiadas ideas y riesgos perdiendo el tiempo en eso.

 


Terapeuta Humanista, facilitador de grupos infantiles en el trabajo de la inteligencia emocional, Luis Arribas coordina talleres y cursos enfocados a la escuela de padres y ofrece charlas de concienciación sobre las necesidades educativas de los niños. Es el creador del espacio de salud Sanaemocion.com, así como de diversos documentales divulgativos en el canal de YouTube Xanaemocion. Actualmente trabaja en su consulta propia en Madrid, donde además de niños lleva grupos de crecimiento personal para adolescentes y adultos.