Hay mujeres que no quieren entrenar con pesas por miedo a desarrollar demasiado los músculos, factor que buscan evitar entrenando a base de ejercicio cardiovascular. Sin embargo, la pérdida de peso es más rápida y efectiva cuando se combina el cardio con el entrenamiento de fuerza con pesas. Siguiendo la misma línea, también rehúsan trabajar el pectoral a causa de los mitos y rumores alrededor de esta práctica.

Existe una tendencia a creer que entrenar el músculo pectoral puede hacer sufrir el pecho o provocar que disminuya o aumente su tamaño. ¿Es realmente verdad? Aunque lo hayas oído una y otra vez, no es cierto. Las glándulas mamarias se diferencian del músculo pectoral y no pueden afectarse a causa de este entrenamiento.

Precisamente, lo que puede suceder es lo contrario y hacer que el pecho se vea más esbelto y firme, ya que los pectorales sujetan el pecho. Así que contra más los trabajemos, más tonificados estarán y más sujeto quedará el pecho. Asimismo, también se reducen los dolores de espalda porque ayuda a mantener una correcta postura corporal.

Ejercicios para el entrenamiento de pecho

Incluir los ejercicios de pectorales en tu rutina de entrenamiento te ofrecerá valiosos beneficios tanto estéticamente como en tu salud.

Press de pecho

Para realizar este ejercicio hay que tumbarse sobre el suelo, un banco u otra superficie con los pies apoyados en el suelo. Seguidamente, sujetando una mancuerna en cada mano o una barra de musculación cargada con pesas, se deben extender los brazos hacia arriba sin despegar los hombros de la superficie. Tras la extensión, debes volver a bajarlos. Durante todo el movimiento, las manos deben quedar en perpendicular con los codos. Contra más juntos estén los codos del tronco, más efectivo será el ejercicio.

Pull over

Tumbada sobre una superficie y con los pies apoyados sobre el suelo, debemos coger una mancuerna con cada mano o con ambas y extender los brazos verticalmente sobre el pecho para bajarlos y llevarlos por hasta detrás de la cabeza, flexionando ligeramente los codos. En este caso, los hombros tampoco pueden despegarse de la superficie.

Aperturas con mancuernas

Hay que tumbarse sobre una superficie, preferiblemente un banco, con mancuernas en cada mano. Debemos mantener los brazos levemente flexionados en vertical al cuerpo y sobre el pecho, para proseguir separando los brazos del cuerpo hasta alcanzar la altura de los hombros y llevando los codos por debajo de estos. Siempre con los brazos alineados entre sí y en perpendicular al cuerpo. Al acabar con el movimiento, volvemos a situar los brazos al centro del cuerpo con las mancuernas por encima del pecho y, seguidamente, volvemos a realizar el primer movimiento.

Push up

Para iniciar el ejercicio debemos colocarnos en posición de plancha, con las manos por debajo de los hombros y los brazos estirados. Seguidamente, hay bajar el cuerpo, flexionando los codos, hasta tumbarnos en el suelo. Llegados a este punto, ya solo queda empujar contra el suelo para recuperar la posición inicial y repetirlo tantas veces como queramos.