La alimentación de los niños es muy importante, pero no siempre lo tenemos suficientemente en cuenta. Antes de ir a la escuela se toman su vaso de leche con cacao, cereales, una tostada con crema de chocolate y avellanas, galletas o hasta bollería industrial. Y al salir, cuando los recogemos, les llevamos la merienda que esperan con ganas: más galletas, un bocadillo, una pasta…

Les hemos dado durante muchos años dándoles aquello que les gusta, sin pensar o desconociendo que la mayoría de los productos del mercado que están pensados y dirigidos para ellos son perjudiciales para su saludEstán cargados de azúcares, harinas refinadas, aceite de palma y carbohidratos, pero van etiquetados con frases como “el desayuno completo para los niños”, entre otras afirmaciones idílicas y no reales.

Crear nuevos hábitos más saludables

Introducir desayunos y meriendas saludables en las rutinas de nuestros hijos e hijas puede ser un poco complicado, pero debemos enfocarlo positivamente encontrando la manera de que les resulte atractivo comer sano. ¿Cómo conseguirlo? Podemos adaptar las mismas propuestas, pero en sus versiones saludables y caseras. Contra antes incorporemos estos nuevos hábitos, más rápido se habituarán a comer sano. De este modo, lograremos dejar atrás los productos que siempre nos han vendido como “perfectos e ideales” para nuestros hijos.

El cacao

Es uno de los productos más consumidos por los más pequeños de la casa y, aunque se elabore con cacao desgrasado en polvo, incorpora una gran cantidad de azúcares. La alternativa saludable sería un cacao 100% puro, desgrasado en polvo y sin azúcares añadidos.

Los cereales

También son los reyes del azúcar y una tradición en el desayuno, pero si nos fijamos en los ingredientes podemos ver la gran cantidad de azúcar que llevan. Se les añade para que sean más dulces y estén más buenos, pero la consecuencia es mucho peor. Aún así, la gran parte de los cereales es básicamente azúcar.

La crema de cacao y avellanas

Ahora empieza a elaborarlas sin aceite de palma, pero todavía hay demasiadas opciones que contienen este ingrediente no recomendado. Para satisfacer este capricho, podemos elaborar en casa una crema casera a base de avellanas trituradas y añadiendo chocolate con más de un 85% de cacao o cacao 100% puro.

Las galletas

Los productos empaquetados que encontramos en el supermercado incorporan demasiados azúcares, ya sean con o sin chocolate. No deberían estar en la lista de la compra porque no aportarán apenas nutrientes a nuestros hijos. La mejor opción sería hacer unas galletas caseras con, por ejemplo, la avena como ingrediente base.

Un bocadillo

El pan blanco está elaborado a partir de harinas refinadas y, precisamente, en este proceso de refinamiento es cuando pierde todos sus nutrientes y vitaminas. Si queremos prepararle un bocadillo lo ideal es utilizar un pan elaborado con harina 100% integral. Por otro lado, tendemos a hacerlos con embutidos que llevan demasiadas grasas y que no son buenos para la salud.

La bollería industrial

No optes por la bollería que nos venden tan bien y que encontrarás en cualquier supermercado porque no es saludable. Azúcares y más azúcares es lo que te encontrarás. No son alimentos de buena calidad nutricional. Y esto también sucede con las pastas, además si no lo preguntas, no sabrás cuánto azúcar lleva lo que estarán ingiriendo. 

Pancakes de avena y plátano con arándanos
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Pancakes de avena y plátano con arándanos

Tostada integral con plátano y crema de cacahuete casera
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Tostada integral con plátano y crema de cacahuete casera

Sándwich integral con vegetales
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Sándwich integral con vegetales

Galletas de avena con pasas
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Galletas de avena con pasas

Bowl con yogurt y fruta
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Bowl con yogurt y fruta

Copos de maíz
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Copos de maíz

Requesón con fruta
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Requesón con fruta

Tortilla francesa con queso y espinacas
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Tortilla francesa con queso y espinacas

Frutas de temporada
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Frutas de temporada