Según datos de la OMS, el 40% de niños españoles sufre sobrepeso y obesidad, por eso es necesario que adquieran buenos hábitos alimentarios desde la infancia para crecer con ellos, y el mejor sitio para empezar debería ser la escuela. Para ello debe garantizarse que los menús están correctamente planificados. Según explica la nutricionista Alba Lobo, aunque en los últimos años los menús han mejorado, aún se perciben algunos excesos o deficiencias como “la insuficiencia de verduras, que deberían formar parte prácticamente de todas las comidas, ya sea como plato principal o como guarnición; el exceso de carne o la escasez de pescado”.

Es importante que, junto al entorno familiar, los centros educativos fomenten una alimentación sana y equilibrada y refuercen los buenos hábitos alimentarios para que los niños los mantengan toda la vida

 

Abuso de precocinados

Lobo también señala que “se abusa de los alimentos precocinados, como croquetas, empanadillas o varitas de pescado y de los postres azucarados, como natillas o yogures, cuando el postre debe constar de fruta fresca y opcionalmente, un producto lácteo, y dejar los postres azucarados para ocasiones especiales”.

Por otra parte, apunta a la importancia de variar más los platos ya que “suelen ser repetitivos y los niños se cansan de comer siempre lo mismo y, además, es beneficioso para que prueben nuevos productos desde edades tempranas y para evitar o disminuir futuras aversiones a alimentos”.

Según la nutricionista, lo ideal “sería ampliar el abanico de alimentos y variar la forma de preparación de los mismos. Por ejemplo, un día pueden tomar un cocido, y a las dos semanas se encuentran los garbanzos en una ensalada variada”.

Por tanto, podríamos decir que los errores más comunes en los programas nutricionales de los colegios se resumen en:

  1. Poca variedad, menús repetitivos
  2. Postres lácteos o dulces más de un día a la semana
  3. Ingesta de más de 2 fritos por semana
  4. Insuficiencia de verduras y hortalizas
  5. Una o ninguna ración de pescado a la semana
  6. Aporte de una elevada cantidad de calorías en el primer plato y en el segundo
  7. Algunas veces, refresco como bebida principal
  8. Menos de 4 raciones de fruta a la semana
  9. No potenciar el consumo de legumbre
  10. Incumplimiento del aporte necesario de huevo

Niña con comida saludable

Más un tercio de los niños comen en la escuela

Cerca del 34% de los alumnos de entre 0 a 12 años utiliza los servicios de comedor. Hablamos de 1,6 millones de niños de educación infantil y primaria, según datos del último informe del Ministerio de Educación, Las cifras de la Educación en España.

En este sentido, desde los centros educativos también se “debería ofrecer una información clara y lo más completa posible sobre lo que comen los niños en el centro escolar, así podrán escoger la opción más adecuada para complementar el menú en el hogar”.

 

Supervisión de dietistas y nutricionistas

La revisión de la programación de los menús escolares por parte de una dietista o nutricionista nos garantiza un análisis del menú y estudio nutricional del mismo, frecuencias de consumo óptimas y una correcta educación nutricional de los infantes.

El Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas ha defendido que la calidad de los comedores escolares resulta "determinante" en el desarrollo de los niños y adolescentes en edad escolar y en la prevención de la obesidad. Su presidenta, Alma Palau, explica como debería organizarse el comedor.

No se trata solo de 'dar de comer sano' sino 'de enseñar a comer sano'. Para ello, en el ámbito escolar es clave la intervención de un dietista-nutricionista en un equipo multidisciplinar junto con los profesionales de educación física, psicólogos y pedagogos, familias, personal docente y de cocinas

La experta recuerda que está en juego la salud de las futuras generaciones. Según advierte la OMS, “la falta de una alimentación adecuada y de actividad física son causas del sobrepeso y obesidad infantil, que aumentan el riesgo de padecer enfermedades como la diabetes o problemas cardiovasculares a edades más tempranas”.