La Sociedad Española del Dolor ha organizado la reunión del Grupo de Trabajo de Bioética de la Sociedad Española del Dolor (SED) con representantes de sociedades científicas, organizaciones de pacientes, la Organización Médica Colegial y profesionales de Unidades de Dolor y Cuidados Paliativos, para analizar los problemas éticos relacionados con la escasez de recursos y desigualdad en el tratamiento del dolor y cuidados paliativos.

Los profesionales se esfuerzan en actualizarse y aprender las mejores técnicas, pero a veces entran en conflicto con las limitaciones de hacer sostenible el sistema sanitario. Es necesario establecer un mínimo de asistencia sanitaria que se garantice a toda la población, que cumpla con los principios éticos, que proteja la vida y la salud en el tratamiento del dolor y cuidados paliativos. Así lo explica el Dr. Jaime Boceta, coordinador del Grupo de Trabajo de Bioética de la SED.

“Nos hemos acostumbrado a morir sin tener la dependencia concedida y esto no es ético, ni debería ser así”, ha señalado la doctora Carina Escobar

Durante la jornada se planteó la situación de saturación que experimenta la Atención Primaria en España y el hecho de que hace falta más tiempo de dedicación por consulta, superior a los diez minutos que se intentan conseguir.

 

Cuidados paliativos

Respecto a los cuidados paliativos, no acceden ni el 50% de los pacientes con criterios de complejidad que los necesitan, y en cuánto a la Ley de Dependencia no llega a los enfermos terminales. Mueren más de 100 enfermos cada día con la dependencia reconocida, pero sin que les otorguen la ayuda o prestación.

“Nos hemos acostumbrado a morir sin tener la dependencia concedida y esto no es ético, ni debería ser así”, ha señalado la doctora Carina Escobar, presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes. La doctora Mª Dolores Bedmar, anestesista de la Unidad del Dolor del Hospital de Fuenlabrada, ha expuesto que “sólo el 36% de las Unidades de Dolor cuentan con un psicólogo y menos del 50% de las Unidades de Dolor tienen protocolos de continuidad para los pacientes que reciben el alta”.

 

Racionalización de los recursos sanitarios

Durante este encuentro se destacó que hay que seguir la regla del mal menor, que exige que la gestión de los recursos sea eficaz para no desperdiciarlos. Estas medidas forman parte del día a día de los médicos de Atención Primaria, Unidades de Dolor, equipos de Cuidados Paliativos, Oncología Médica y Radioterápica y otras especialidades, y a veces les generan problemas éticos difíciles de manejar. Según ha destacado la Dra. Paloma Casado del Hospital Clínico San Carlos, se trata de repartir los recursos adecuados.

El principio de justicia no es dar a todos los pacientes los mismos recursos sino asignar a cada uno los recursos adecuados según sus necesidades y la expectativa que tiene de los resultados de su tratamiento

En este sentido, se ha señalado que cuando la indicación correcta y la gestión eficiente no son suficientes, puede aceptarse el racionamiento, la limitación de prestaciones de acuerdo con el principio del “mínimo decoroso”. La única diferencia podría darse por discriminaciones positivas surgidas de situaciones dramáticas como en enfermedades raras, avanzadas o terminales más complejas.

 

Políticas sanitarias consensuadas

También se ha tratado la necesidad de contar con políticas sanitarias que no estén condicionadas por ideologías y proyectos políticos cortoplacistas, sino que deberían consensuarse a través de acuerdos y en base a la evidencia científica y la necesidad real para lograr un correcto abordaje del dolor y los cuidados paliativos. Se recalcó la importancia de aumentar el número y profesionales de los recursos avanzados de Cuidados Paliativos y las Unidades del Dolor multidisciplinares que no disponen de los recursos necesarios para abordar correctamente el dolor de sus pacientes.