Una taza de té es algo común en la vida de muchas personas. Lo que la mayoría no sabe es que, a parte de las hierbas de la infusión, tomamos un ingrediente extra con esta bebida: una dosis de micro y nanoplástico que se desprende de las bolsas, según investigadores de la Universidad de McGill.

Los científicos hace tiempo que han detectado microplásticos en el medio ambiente, en el agua del grifo y embotellada e incluso en algunos alimentos. Es por eso que Nathalie Tufenkji, profesora de Ingeniería Química, y sus colegas de la Universidad de McGill se preguntaron si las bolsas de té de plástico también podrían estar liberando micro y nanoplásticos durante la preparación y se propusieron comprobarlo.

Pero, ¿exactamente qué tamaño tienen estos plásticos que ingerimos? Debes saber que el plástico se descompone con el tiempo en partículas más pequeñas que pueden llegar a ser de menos de 100 nanómetros y que por supuesto, solo se puede observar con microscopios. Como referencia un cabello humano tiene un diámetro de unos 75,000 nm, es por este motivo que es imposible que notemos los microplásticos cuando disfrutamos de una taza de té.

 

Microplásticos en una bolsa de té

Bolsa de té de plástico hervida a 95ºC y billones de microplásticos y nanoplásticos. // Fuente: Estudio "Plastic Teabags Release Billions of Microparticles and Nanoparticles into Tea", de la Universidad McGill

 

El experimento

Los investigadores compraron cuatro marcas diferentes de tés comerciales empaquetados en bolsas de plástico, abrieron las bolsas y sacaron las hojas de té para que no interfieran con el análisis. Cuando calentaron las bolsitas de té vacías en agua para simular la preparación del té, el equipo descubrió que una sola bolsita a la temperatura de preparación liberaba alrededor de 11.600 millones de partículas de microplástico y 3.100 millones de nanoplásticos en el agua. Los niveles detectados fueron miles de veces más altos que los que se han detectado por ahora en otros alimentos.

Preparación de la bolsa de té

El equipo también experimentó los efectos de estas partículas en pequeños organismos acuáticos llamados Daphnia magna o pulgas de agua, que son organismos modelo que a menudo se usan en estudios ambientales. Los investigadores trataron las pulgas de agua con varias dosis de micro y nanoplásticos liberados de las bolsitas de té y aunque los animales sobrevivieron, mostraron algunas anomalías anatómicas y de comportamiento.

 

¿Cuál es su efecto en humanos?

Ahora bien, ¿nuestro organismo puede sufrir las consecuencias como en las pulgas de agua? La primera autora del estudio, la estudiante de doctorado Laura Hernández, dice que “se necesita más investigación para determinar si los plásticos podrían tener efectos más sutiles o crónicos en los humanos”.

Es por eso que si has estado bebiendo té empaquetado en bolsas de plástico tampoco debes preocuparte en exceso porque aun ni siquiera se conoce el alcance de su efecto en nuestro cuerpo. Pero lo que puedes plantearte es dejar de comprar tu té de referencia hasta ahora y para ello te damos alternativas que, además de ser más ecológicas que el plástico, seguramente también serán más beneficiosas para tu salud.

 

Té ecológico o libre de plástico

La opción más inteligente para dejar de ingerir microplásticos con el té es eliminando directamente el plástico. En Reino Unido lo tienen claro, tras una campaña en la que solicitaban la eliminación del plástico en estos productos, muchas compañías decidieron sacar sus bolsas libres de plástico. La primera marca de té en apostar por bolsas orgánicas de papel fue Clipper.

Bolsitas de té

Sus bolsas de papel están hechas de una mezcla de fibras de celulosa vegetal de abacá, un tipo de plátano. Pero en su web dejan claro que no ha sido fácil encontrar una alternativa al plástico, ya han tenido que encontrar un pegamento vegetal, el PLA, para que el papel de la bolsa de té se mantenga unido durante la ebullición. Es por ello que estos productos suelen ser más caros que los convencionales, aunque contribuirás a mejorar tu salud y la del planeta.

 

Compra té a granel

Otra opción es la de comprar el té a granel, que también es natural, no contaminante y más económico. Aunque las cajas de infusiones parecen muy baratas, puedes encontrar 25 bolsitas de té verde por menos de un euro, en realidad tienen muy poca cantidad, entre 1 y 2 gramos de té por bolsa. Por otro lado, el té suelto suele saber mejor, al tener hojas más grandes le da un sabor más intenso. Además, si vas a comprar al mercado también contribuyes a potenciar la economía local y los comercios de tu barrio.

Té a granel en un mercado

Si quieres conocer en detalle el trabajo de los investigadores de la Universidad de McGill, aquí podéis encontrar el estudio Plastic Teabags Release Billions of Microparticles and Nanoparticles into Tea.