La piel de los labios es una de las partes más delicadas de nuestro cuerpo y se merece una atención especial. Normalmente nos centramos más en otras zonas en las que las arruguitas son más visibles, como el contorno de ojos, pero no nos damos cuenta de que unos labios poco cuidados pueden afear más nuestra imagen.

Cuidar la hidratación de los labios tendría que ser una de tus rutinas de belleza básicas. Al igual que aplicamos una hidratante por el rostro, ten siempre a mano labiales o cacaos que te ayuden a mantener la hidratación de los labios. Y, así mismo, utilizar un exfoliante para eliminar los pellejitos es tan básico como exfoliarse el rostro para eliminar las pieles muertas. Lo bueno es que fabricar tu propio exfoliante es una de las cosas más sencillas que puedes hacer. Sólo vas a necesitar media cucharadita de azúcar y una entera de miel.

? Mezcla el azúcar y la miel en un recipiente hasta conseguir una pasta homogénea.

? Aplica la pasta resultante sobre los labios, masajeándolos con movimientos circulares.

? Aclara con agua tibia, o ¡chúpate los labios!

¿Ves que sencillo? Ahora bien, si quieres conseguir un exfoliante que puedas conservar durante un tiempo, cambia la miel por vaselina. Aumenta las cantidades de vaselina y azúcar en función de la cantidad que quieras conseguir y guarda la mezcla en un tarrito cerrado donde quede protegida del sol y la humedad.