1. Hipertensión arterial. Es el primer factor de riesgo. El 70% de los pacientes que padecen un ictus tienen la tensión elevada.
  2. Enfermedades cardíacas. Especialmente una arritmia muy frecuente: la fibrilación auricular no valvular.
  3. Diabetes. Aunque la diabetes se puede tratar, padecerla multiplica el riesgo de ictus.
  4. Colesterol alto. El colesterol "malo"(LDL) se instala en las paredes de las arterias y las puede llegar a tapar.
  5. Tabaco y alcohol. La nicotina y el monóxido de carbono dañan el sistema cardiovascular. El uso de anticonceptivos orales sumado al tabaquismo incrementa en gran medida el riesgo de ictus.
  6. Edad y antecedentes familiares. El riesgo aumenta con la edad. Si ha habido un ictus en la familia también debe tenerse en cuenta. Aunque estos factores no son modificables sí que exigen un control médico exhaustivo.
Conoce los mitos del infarto de la mano de la cardióloga Almudena Castro.