Los súper alimentos son aquellos que ayudan a mejorar la salud gracias a su alto aporte nutricional. Aunque pueden ser muy beneficiosos en determinados casos, no siempre tienen la capacidad de eliminar enfermedades crónicas ni son una respuesta mágica para luchar contra determinados virus o bacterias. En general, el término se refiere a alimentos, especialmente frutas y verduras, cuyo contenido en nutrientes es superior en comparación con otras comidas.

Un ejemplo de ello son los arándanos, cuyos antioxidantes, las antocianinas, ayudan a inhibir el crecimiento de las células de cáncer de colon, además de prevenir la pérdida de memoria. Las granadas y el cacao también están considerados superalimentos, puesto que bajan la tensión arterial y reducen el estrés, mejorando la salud cardiovascular. Igualmente, los ácidos grasos omega-3 del salmón y otros pescados azules previenen problemas cardiacos.

No obstante, hay que tener en cuenta que las investigaciones se centran en las propiedades de estos alimentos sin tener en cuenta su interacción con otros ingredientes (algo que podría variar sus propiedades nutritivas). Además, algunos estudios son poco realistas, ya que consumir salmón o cacao a diario podría ser contraproducente para otros aspectos de la salud. Es por ello que debemos ser prudentes a la hora de valorar la efectividad de los superalimentos.