Esa obsesión que tenemos tantas mujeres por no manchar de sangre los pantalones o la falda y que otra persona pueda darse cuenta es algo que nos acompaña a muchas desde nuestra primera menstruación. ¿Cuántas veces le habremos preguntado a nuestra amiga que nos mire el trasero para asegurarnos de que no hay “rastro del delito”, o te las has visto y deseado en un baño público para intentar deshacerse de esa (por algún motivo) vergonzosa mancha roja?

Pues bien, hartas de vivir con ese constante temor y represión mes tras mes, muchas mujeres han decidido unirse a un movimiento que aboga por “dar rienda suelta a nuestra menstruación” de una vez por todas. ¡Como lo oyes! Mientras que muchas han empezado a descubrir la comodidad de la copa menstrual, y otras se han pasado ya a las compresas de tela o a las braguitas absorbentes para reducir la ingente cantidad de residuos de los productos desechables, hay quienes han decidido cortar por lo sano y apuntarse a lo que se viene conociendo como el free bleeding, o sangrado libre.

Pero… ¿En qué consiste exactamente?

Pues se trata sencillamente de no utilizar ni compresas, ni tampones, ni copa menstrual, ni ningún otro producto de higiene íntima durante la menstruación. Puede que a simple vista no te parezca la solución más cómoda, pero quienes lo practican aseguran que nunca antes se habían sentido tan liberadas.

Vivimos en una época en la que cada gesto nos define, y el movimiento free bleeding no podía ser menos. Pero más allá de una mera reivindicación feminista, o incluso ecologista, el sangrado libre comporta también un ejercicio de conocimiento de nuestro propio cuerpo, de conectar con él y tomar el control, naturalizando a su paso algo que, por suerte o por desgracia, nos ocurre a casi todas las mujeres.

Una moda que, en realidad, nada tiene de innovador

Puede que, de buenas a primeras, dejar que tu regla fluya sin tapujos te parezca una locura, pero lo cierto es que no es nada nuevo. De hecho se lleva practicando desde siempre, puesto que el acceso a productos de higiene íntima no está garantizado en todo el mundo ni a todos los colectivos de la sociedad. Por otro lado, en la década de los 70, el hábito de dejar fluir la sangre ya comenzó a tomar cariz de movimiento feminista empoderador, surgido como protesta ante la aparición de algunos casos de síndrome del shock tóxico asociado a tampones.

Y es que el uso de productos de higiene íntima, tal y como aseguran muchos expertos en sociología y psicología de la mujer, no se trata de una elección, sino que en muchos casos es en realidad una imposición. La regla se ha visto siempre como un tabú, algo sucio y que debe de ser ocultado. Sin embargo, en los últimos años, y gracias a la fuerza que han tomado los movimientos feministas, muchas mujeres se han hartado de la demonización de algo tan natural como la regla y han comenzado a practicar el sangrado libre.

Un movimiento feminista que va ganando poder

Una de las primeras mujeres que dio visibilidad a este movimiento en los últimos años fue Kiran Gandhi durante la maratón de Londres de 2014. Lo hizo sin ser consciente de la repercusión mediática que representaría, pero lanzó el contundente mensaje a las mujeres no sólo de practicar el free bleeding, sino de utilizar la sangre como acto simbólico de empoderamiento de la mujer.

A esta fuerte reivindicación se sumaría la polémica foto de Rupi Kaur en la que aparecía acostada sobre su cama con el pantalón manchado, y cuya censura en Instagram puso de manifiesto que realmente existía un problema social entorno a la regla.

En cualquier caso, este movimiento no se basa sólo en no emplear productos de higiene íntima. Se trata de aprender a controlar, empleando los músculos de la vagina, cuándo retienes la sangre y cuándo manchas.

¿Cómo sangrar libremente sin mancharse?

Aquellas que practican el free bleeding aseguran que requiere algo de práctica y que hay que ser paciente antes de llegar a tener el control total sobre tu regla. Por ello, hay algunas que sólo lo practican en casa o aquellas a las que no les importa que la gente vea sus pantalones manchados, ya que consideran que es algo natural y que no tienen necesidad de esconderlo.

Sin embargo, si aprendemos a “sentir” nuestra regla y a leer las señales que nos manda nuestro cuerpo, podemos llegar a identificar cuándo se acerca un momento de sangrado. Las mujeres que practican el sangrado libre han aprendido a reconocer estos momentos y a realizar ejercicios de contracción vaginal que permiten contener la regla dentro del útero hasta poder expulsarla en un lugar seguro. Se trata de una práctica similar a la de los ejercicios de Kegel, provocando contracciones en el suelo pélvico que nos permitan cerrar o abrir la pared vaginal.

Puede que a simple vista no te parezca una práctica muy sencilla, pero la realización de este tipo de ejercicios te ayudará a tomar control de tu cuerpo poco a poco, y sus beneficios no sólo son aplicables al control de la menstruación, sino que también pueden traducirse en una mejora de tus relaciones sexuales.

Sea nuestra menstruación libre o no, hay una cosa que debemos tener claro, y es que nosotras sí que somos libres de elegir la manera en la que queremos vivir nuestra regla (y nuestra vida en general). El movimiento del free bleeding no es más que la materialización de una nueva situación social en la que se reivindica el cuerpo de la mujer tal y como es, en todas sus facetas y diversidades.

Libera tu menstruación