En verano, aunque nuestras rutinas son mucho más relajadas, no podemos bajar la guardia con las medidas para reducir el riesgo de contagio por coronavirus.

En realidad, las medidas que estamos adoptando estos meses para luchar contra la pandemia deberían ser igual o incluso más exigentes. 

De este modo, al prepararnos para la playa o la piscina, las mascarillas y los geles hidroalcohólicos deberían compartir el mismo protagonismo que tienen la crema fotoprotectora, la toalla, las gafas de sol y el libro que estemos leyendo. 

Es cierto que estas soluciones desinfectantes se han convertido en imprescindibles en nuestros bolsos para garantizar que nuestras manos están limpias pero, lamentablemente, algunas de las formulaciones que pueden encontrarse en el mercado no están exentas de peligro para nuestra piel cuando entra en contacto con el sol.

Reme Navarro, farmacéutica y co-fundadora de Mifarma, considera que los geles hidroalcohólicos tienen un alto porcentaje de etanol, algo que en contacto con el sol puede provocar inflamaciones, picores o eccemas en la piel: 

 No se trata de quemaduras solares como tal sino que se produce una reacción fototóxica al entrar en contacto con el sol

 

Además, la absorción rápida de los geles hidroalcohólicos con las altas temperaturas que nos trae el verano crea la falsa sensación de evaporación total en la piel. No es cierto que los componentes químicos de los geles hidroalcohólicos desaparezcan totalmente de la epidermis. Al contrario, se mantienen en su superficie durante un tiempo prolongado, por lo que la exposición prolongada al sol puede provocar que la piel se oscurezca o se queme, en el peor de los casos. 

Los especialistas en productos farmacéuticos coinciden: sí es recomendable evitar los productos cosméticos que contengan alcohol como desodorantes o perfumes si vamos a exponernos a los rayos solares, con los geles hidroalcohólicos ocurre algo parecido. Conviene evitarlos cuando vayamos a la playa dependiendo del grado de concentración de alcohol que tenga cada gel. 

¿Cómo puedo protegerme las manos cuando voy a la playa?


Existen diferentes maneras para evitar irritar nuestra piel innecesariamente.

1. Siempre que se pueda, usa agua y jabón. No hay mayor desinfectante que el jabón con PH neutro. Garantiza la limpieza e higiene y es mucho más respetuoso con la piel sobre todo, en contacto con el sol.

2. Aplica crema hidratante reparadora después de la exposición al sol. La higiene de manos, tanto con el tradicional agua y jabón como con los geles hidroalcohólicos, destruye la capa protectora de la piel. Por ello, estos días podemos encontrar que nuestras manos están secas, ásperas y sufren descamación. Una solución pasa por aplicar crema hidratante reparadora tras cada limpieza y además, aplicar una buena capa de crema antes de meterse en la cama.

3. Cuando salgas de casa, lleva contigo un higienizante de manos. Son ocasiones en las que tocamos mobiliario urbano u objetos que ha tocado mucha gente y no solemos tener un baño cerca. En esos momentos es bueno que limpies tus manos para evitar entrar en contacto con esos microorganismos. 

4. Cuando estornudes o tosas, hazlo sobre el antebrazo o sobre un pañuelo de papel y deséchalo. Evitarás que se contaminen tus manos, principales vías de transmisión de virus y bacterias.

Recuerda que la protección contra el coronavirus es cosa de todos, pero también es nuestra responsabilidad individual proteger nuestra piel de agresiones externas como la de algunos geles hidroalcohólicos, cuyos posibles efectos secundarios (las quemaduras) son muy desagradables.