El ghee está de moda, ya es un producto habitual de tiendas gourmet y bio, herbolarios y grandes superficies y ha sido popularizado por cientos de recetas de internet en las que juega un papel principal. Además, también tiene defensoras con mucha influencia como la actriz Gwyneth Paltrow o la chef de celebrities, Amber Rose, que en su nuevo libro, The Wholefood Pantry, describe el ghee como un superalimento. Se le atribuyen capacidades extraordinarias como contener grandes cantidades de vitamina K, ayudar a curar la tripa, disminuir el riesgo de enfermedad cardíaca o reducir peso.

¿Pero qué es exactamente el ghee? Es una versión hindú de la mantequilla, hecha con leche de búfala y más ligera, por lo que es lógico pensar que se trata de un alimento más sano. Se trata de una mantequilla tradicional que se ha clarificado, proceso que elimina los sólidos de la leche: la caseína, la lactosa y el agua. Está compuesto de grasas saturadas saludables, más fáciles de digerir que las de la mantequilla tradicional y que aumentan la capacidad del cuerpo para absorber las vitaminas y los minerales de otros alimentos. El sabor del ghee, junto con su alto punto de humeo, podría justificar su precio que ronda los 37 euros el kilo mientras que la mantequilla cuesta solo 6,64 euros.

Tarro de ghee

Propiedades del ghee

La mantequilla ghee está llena de antioxidantes, vitaminas y minerales que son solubles en grasa, lo que ayuda en la absorción de estos nutrientes. Tiene un perfil vitamínico único, es rica en vitaminas A, D y E, también vitamina K2, conocida como “menaquinona” para tener unos huesos fuertes.

Libre de caseína y lactosa, el ghee es fácilmente tolerada por personas intolerantes a la lactosa y proteínas de la leche. Para las personas que tienen alergias o sensibilidades a estos componentes lácteos, el ghee es claramente mejor opción que la mantequilla clásica.

También produce mucho menos acrilamida en comparación con los aceites vegetales y de semillas, un compuesto tóxico que se produce cuando se calientan en exceso las grasas y aceites. Es importante distinguir entre el ghee hecho con lácteos y el ghee hecho con aceite vegetal, que contiene entre un 14 y un 40% de grasas trans. Aunque es cierto que ha cesado la demonización de las grasas, las grasas trans son muy comunes en productos procesados y están directamente relacionadas con problemas de salud. Solo el ghee de mantequilla 100% láctea contiene todos los beneficios y propiedades.

El valor gastronómico del ghee se basa en su elevado punto de humeo. Este es la temperatura a la que un aceite o grasa empieza a humear, y por tanto a alterarse, cambiando su composición química y su sabor. Esto es importante en el caso de los sofritos o los fritos, en los que una elevada temperatura del aceite es importante.

El ghee tiene propiedades curativas

Beneficios del ghee

Estos son algunos de los beneficios más populares de este tipo de mantequilla:

  • Según la medicina ayurvédica comer ghee regularmente ayuda a mejorar la vista
  • El ghee se usa para el tratamiento de quemaduras, pero también ayuda a reducir la inflamación en la piel
  • Ayuda en la pérdida de peso reduciendo el apetito para que sea más fácil la dieta y aumenta nuestra energía para realizar actividad física
  • Para el alivio de la tos puedes comer una cucharadita de ghee
  • Aumenta el ácido gástrico y mejora la digestión
  • Lubrica las articulaciones y reduce la inflamación
  • Los ácidos grasos estimulan la hidratación profunda y hacen la piel más suave e hidratada. También la ilumina y frena su envejecimiento
  • También cura e hidrata los labios agrietados cuando se aplica sobre los labios secos
  • El ghee también ayuda a aclarar las ojeras. Colócalo en los párpados superiores y debajo de los ojos
  • La mantequilla ghee también hace maravillas con tu cabello. Lo acondiciona profundamente y es eficaz para arreglar puntas abiertas

El ghee cuesta 37 euros el kilo