“Es que yo soy noctámbulo”, “no me gusta nada madrugar”, “he intentado buscar un rato durante el día, con los niños ya acostados… Pero he llegado a la conclusión de que el día no tiene las horas suficientes”. Estas son sólo algunas de las excusas con las que nos convencemos a nosotros mismos de que esos escasos 15 o 20 minutos más de sueño cada mañana han valido la pena. Pero para Hal Elrod, autor de Mañanas milagrosas: los 6 hábitos que cambiarán tu vida antes de las 8:00 am, todo cambio en nuestra vida que queramos llevar a cabo empieza con la forma en la que nos despertamos por la mañana.

Para darnos cuenta de ello tan sólo hace falta echar un vistazo a algunos de los emprendedores más influyentes del panorama internacional como lo han sido Bill Gates, Tim Cook (director de Apple) o Richard Benson (fundador del gran conglomerado internacional Virgin). “Todos ellos comparten por supuesto el éxito, pero también un secreto bien guardado: los tres se levantan antes del amanecer, y dedican un tiempo a hacer deporte, meditar, aprender, crecer... ¡mejorar! Para luego comenzar la jornada laboral”, señala Elrod.

Pero, ¿qué es exactamente lo que hacen los madrugadores que marca la diferencia? La respuesta es mucho más sencilla de lo que podamos esperar. Tan sólo se trata de seguir unos sencillos pasos antes de ir a trabajar que marcarán una gran diferencia durante el resto del día.

Elrod nos asegura que “la diferencia la marca despertarse una hora antes cada día para hacer una serie de actividades que aportarán motivación y energía a nuestra jornada. Si uno prueba, se da cuenta muy rápido de que cuando cambia la manera de despertarte, puede llegar incluso a cambiar toda su vida”. Aunque a simple vista parezca sencillo, es cierto que, para muchos, iniciarse en esta práctica puede antojarse como un reto inalcanzable. Por ello, uno de los primeros consejos que Hal Elrod nos proporciona para lograr combatir la pereza a esas horas de la mañana es buscar a un cómplice para iniciarse en esta práctica, una pareja, amigo o familiar que nos dé el apoyo, el ánimo y ese sentido de corresponsabilidad que nos ayude a no tirar la toalla.

Una vez hayamos encontrado a nuestro compañero o compañera, la estrategia para despertarnos a la primera y tener una mañana productiva o, tal y como las describe el autor, “milagrosa”, se basa en una rutina que contiene estos 5 sencillos hábitos:

1) Márcate propósitos antes de acostarte: Decide conscientemente cada noche qué es lo que te gustaría hacer al día siguiente, un pensamiento positivo que haga que te levantes con más motivación para alcanzar el pequeño objetivo que te hayas planteado.

2) Ponte el despertador al otro lado del dormitorio: Si no lo has hecho ya, ponte el despertador lo más lejos posible de la cama. Esto te obliga a salir de ella y poner el cuerpo en marcha. El movimiento crea energía, así que este gesto te ayuda despertarte de manera natural. Si tienes el despertador en la mesilla, aún estás en un estado parcial de sueño cuando lo apagas, y resulta mucho más difícil despertarte.

3) Lávate los dientes: El objetivo es que en los primeros minutos se realicen actividades que no requieran pensar y simplemente le des tiempo al cuerpo para que despierte.

4) Bébete un vaso de agua: Es de vital importancia que te hidrates tan pronto te despiertes por la mañana. Después de seis a ocho horas sin agua, es normal que estés ligeramente deshidratado, y la deshidratación provoca cansancio. A veces, cuando la gente tiene sensación de fatiga, en cualquier momento del día, lo que realmente necesita es más agua, no dormir.

5) Ponte ropa de deporte: Hacer ejercicio por la mañana es crucial para maximizar tu potencial, porque te sitúa en la cumbre de tu estado mental, físico y emocional para que te comas el día.