Una investigación científica presentada en el 28° Congreso Europeo de Dermatología y Venereología (EADV) en Madrid, muestra que la exposición a contaminantes atmosféricos comunes conocidos como material particulado (PM) está relacionada con la pérdida de cabello en humanos. Para el experimento, expusieron células del folículo piloso, conocidas como células de la papila dérmica del folículo humano (HFDPC), a diversas concentraciones de partículas y así descubrieron que la presencia de estos contaminantes del aire disminuía los niveles de proteínas llamadas β-catenina, ciclina D1, ciclina E y CDK2, todas las responsables del crecimiento y la retención del cabello.
Aunque incluso la presencia de PM solo fue suficiente para disminuir estas proteínas, los investigadores también descubrieron que cuanto mayor era el nivel de contaminantes, más se agotarían estas proteínas. Tiene sentido, ya que la contaminación del aire es una forma de estrés oxidativo, que según la investigación generalmente conduce al envejecimiento del cabello.
Combustibles fósiles
Si bien la "materia particulada" puede sonar bastante vaga e intangible, el estudio clasifica las fuentes de PM como la quema de combustibles fósiles, incluida la gasolina, el diésel y otros combustibles sólidos como el carbón, el petróleo y la biomasa. También recoge otras actividades industriales como la construcción, la minería y la fabricación de materiales como cemento, cerámica y ladrillos. Por tanto, si tienes obras cerca de tu casa podrían estar contribuyendo a más molestias de las que percibes con tus sentidos.
El investigador principal, el doctor Hyuk Chul Kwon del Future Science Research Center de Corea del Sur, cree que esta investigación tendrá un impacto en futuros estudios sobre contaminantes atmosféricos comunes.
Si bien el vínculo entre la contaminación del aire y enfermedades graves como el cáncer, la EPOC y las enfermedades cardiovasculares está bien establecido, hay poca o ninguna investigación sobre el efecto de la exposición a partículas en la piel y el cabello en particular
En la investigación se explica el modo de acción de los contaminantes del aire sobre las células de la papila dérmica del folículo humano y muestra la pérdida del cabello como uno de sus efectos nocivos que hasta ahora se desconocían.
El estrés también afecta a la caída de pelo
Aunque preocuparse conscientemente por los contaminantes atmosféricos cotidianos puede hacer más daño que bien, ya que se sabe que la ansiedad crónica también es perjudicial para la salud. La pérdida de cabello también se debe al estrés en exceso, por eso no hay que obsesionarse porque puede ser contraproducente.
Aun así, ese estudio es muy interesante porque nos explica el daño que hacen los contaminantes, ya no sólo al medio ambiente, sino también a nuestra salud física y capilar. Si bien el cuidado de la piel es crucial, debemos recordar que la salud óptima de la piel va mucho más allá del cuidado de la cara, así que como es difícil evitar la polución de las grandes urbes, prueba a cuidar más tu pelo con mascarillas o champús específicos.