¿Te imaginas cambiar tu vida por poner el foco en solo siete aspectos de ella? ¿Te imaginas concentrarte en unas áreas y obtener beneficios en todas las demás? ¿Imaginas lo que podría cambiar tu experiencia de vida si partieses de un estado de bienestar y conexión? Hoy hablamos de hábitos, de hábitos que pueden cambiar tu vida.

¡Te presento cuatro de estos siete hábitos propuestos!

Cuidar el descanso
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Cuidar el descanso

A veces queremos correr tanto y llegar a tantas cosas que el descanso queda totalmente relegado al último lugar. Es como eso que hacemos por la noche y que no tiene más importancia que la que tiene: “dormimos porque toca dormir”.

Mi propuesta es que cuides tu descanso, que lo hagas activo y dejes de hacerlo porque toca, hazlo parte de tu día, planéalo, crea tus rituales, tenlo en cuenta en tu agenda. No dormimos porque toca dormir, dormimos porque es parte de nuestra forma de funcionar, lo necesitamos, es beneficioso, es mágico, es sanador; te presento una nueva forma de ver el descanso: “es parte de ti”.

Cuidar el descanso significa, entre otras cosas: dormir solo cuando se tiene sueño, planificar la rutina, respetar la hora de irse a la cama, crear un ritual que te ayude a conciliar el sueño, evitar las pantallas antes de dormir, honrar el periodo de descanso, elegir con consciencia la ropa con la que se duerme y priorizar el sueño.

Si actualmente tu vida no te permite descansar, te invito a echarle un ojo a este artículo “¿Qué hago si mi rutina no me permite descansar?”.

Si te interesa este tema, en mi libro “Slow Life, Guía práctica para un auténtico cambio de vida” hay un apartado dedicado a ello, ¡a lo mejor es el momento de coger las riendas de tu bienestar!

Simplificar tu agenda
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Simplificar tu agenda

Otro hábito importantísimo que todos deberíamos adoptar. No es fácil, requiere una reeducación importante, pero, de verdad, lo necesitamos y nos lo merecemos.

Simplificar requiere de un análisis exhaustivo de tu vida y de las actividades que haces a lo largo de las semanas, ¿qué haces? ¿Qué quisieras hacer? ¿Qué puedes dejar de hacer? ¿Qué es una necesidad y qué es un deseo? ¿Qué puedes delegar? ¿Cuánto puedes pagar porque alguien haga alguna de tus tareas?

¿Por qué digo que no es fácil? Porque simplificar muchas veces implica renunciar a cosas que queremos hacer en pro de la tranquilidad y la calma. Te pongo un ejemplo muy fácil, a lo mejor tú quieres ir al gimnasio tres días a la semana, pero para ello tienes que apretar la agenda hasta tal punto que llegas a todos los sitios apurada, vas con prisas y pasas un estrés terrible para cumplir con todo.

Quizás no está en tus planes pero ¿y si renuncias a ese gimnasio? O, por qué no, ¿y si renuncias a otra actividad que también haces para poder ir al gimnasio tranquila?

Formará parte de tu análisis averiguar si te compensa vivir con ese nivel de estrés por llegar a todas las actividades que quieres hacer. ¡Ánimo! El ego hará que tu análisis sea interesante.

Alimentación basada en plantas
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Alimentación basada en plantas

¿Sabías que llevar una alimentación basada en plantas es beneficioso para tu salud física y mental? Quizás nunca te lo has planteado, pero llevar una alimentación vegetariana o vegana no es una moda, es una decisión consciente que puede cambiar tu forma de ver la vida.

Para poder ofrecerte información actualizada y fiable, he contactado con Victoria Lozada, nutricionista experta en TCA y alimentación basada en plantas, que puedes encontrar en Instagram como @nutritionisthenewblack.

Aquí tienes su respuesta: “Una alimentación basada en plantas tiene muchos beneficios a nivel de salud. Específicamente los estudios indican que los veggies presentan 27% menos riesgo de padecer DM y ¡los veganos 62%!”. Por otro lado, “algunos tipos de cáncer igual, entre el 15 y 20% y casi el 30% tiene menos riesgo de presentar cardiopatía. Por ende también está asociado a más longevidad”.

En cuanto a salud mental “al parecer, y según algunos estudios que se pueden consultar en la Vegan Society, pueden verse efectos positivos a nivel de menor depresión, menos ansiedad y menos estrés. Esto puede deberse al tipo de grasas que se consumen y a la B12; que suelen ser dos micronutrientes que los veggies tienen muy presentes a la hora de planificar su alimentación”.

Además, ya que contaba con la participación de Victoria, le pedí un par de recomendaciones para reducir el consumo de proteína animal y, aunque me ha comentado que realmente pueden hacerse muchas cosas distintas, quizás las dos acciones más fáciles son sumarse a los “lunes sin carne”, ya que es una oportunidad genial para introducir platos vegetarianos o veganos poco a poco, y también preparar nuestro plato favorito en versión vegetal, de tal manera que podemos buscar recetas concretas de platos que nos gustan y prepararlos en su versión vegetariana o vegana.

Por último, he estado investigando el trabajo de Victoria y en qué ha estado metida últimamente, y he descubierto que tiene un curso online que se llama “Cómo comer más plantas en 6 simples pasos” . A lo mejor no te lo habías planteado, pero ¿quizás es este tu nuevo hábito?

Actividad física
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Actividad física

Una de las recomendaciones que más se repiten cuando se habla del descanso es el hacer suficiente ejercicio físico, al parecer las personas que hacen algún tipo de actividad o deporte tienden a dormir mejor. Esto puede deberse a muchos factores como la descarga energética, la reducción del estrés que supone la liberación de endorfinas, el liberar tensión y desapegarse de los problemas, etc.

¿Cualquier actividad física? Sí, cualquiera que te guste, que sea posible en tu agenda, que no te complique la vida y que te haga pasar un buen rato. El objetivo no es perder peso, es cosechar bienestar.

Mi recomendación, si no tienes claro qué actividad te gusta, es que pruebes con yoga, andar, calistenia o cualquier otra actividad para la que casi no necesites material ni tengas que desplazarte. Esto facilita la adopción del hábito.

El ejercicio físico puede cambiar la vida de las personas, no solo para aquellos que se entregan en cuerpo y alma a un deporte, sino para cualquiera que abre un espacio en su vida, aunque sea de 30 minutos, para conectar con el movimiento, con su cuerpo, con su fuerza.

 

En resumen…

El descanso, planificar la agenda, alimentación basada en plantas y actividad física son los cuatro hábitos en los que te invito a poner el foco, próximamente completaremos la lista con tres más muy ligados a la mente.

¿Te animas a ir probando alguno?