Limpiar nuestras brochas de maquillaje es un gesto muy necesario, no sólo para mantenerlas en buen estado durante más tiempo, también para prevenir que las bacterias y gérmenes que se acumulan en ellas acaben sobre nuestra piel y dentro de nuestra base de maquillaje preferida. Ultimamente estamos tomando conciencia de esta necesidad y las grandes marcas están generalizando la venta de productos específicos para ello. Pero para las que quieran optar por una forma más natural y barata de hacerlo os recomendamos echar a un vistazo a este tutorial.

Para crear tu propio limpiador de brochas solo vas a necesitar agua y vinagre blanco, y hacerlo es así de sencillo:

  1. Vierte en un cazo una taza de agua y llévala a ebullición. Déjala hervir un par de minutos y retira del fuego.
  2. Añade dos cucharadas de vinagre blanco y remueve la mezcla.
  3. Introduce la brocha de maquillaje en la mezcla y agítala contra el fondo del vaso durante un par de minutos.
  4. Aclara la brocha debajo del grifo con agua caliente y vuelve a darle forma a los pelos si fuese necesario.
  5. Déjalo secar encima de una superficie horizontal plana para que el agua no debilite el pegamento que une el pelo de la brocha, sobre un trozo de papel de cocina que absorba el exceso de humedad ¡y listo!

No te preocupes por el olor a vinagre ya que desaparecerá en unos 15 o 20 minutos, y empieza a disfrutar de tus brochas limpias.