Para el pelo utilizamos un champú, para el cuerpo un gel y para la cara otro distinto. Entonces, ¿por qué no nos lavamos nuestra zona íntima con un jabón especial? La salud íntima nos preocupa, esto es una realidad, y todas hemos sufrido alguna vez alguna molesta, problema o infección. Sin embargo, no actuamos en consecuencia.

Todavía es un tema tabú, a pesar de lo común que es padecer un problema vaginal. Y muchas todavía no han probado ni utilizan un jabón específico para cuida su zona íntima, sin tener en cuenta que la piel de la vagina es mucho más sensible que la de otras partes del cuerpo en las que si nos aplicamos un producto determinado.

¿Por qué utilizar un jabón específico para la vagina?

Los jabones normales o antibacterianos tienen un pH o grado acidez neutro, pero el pH saludable de la vagina está entre 3,5 y 5,5. Esto supone que podría alterarse la flora vaginal y debilitar su defensa ante las bacterias o desequilibrios que pueden ocasionar infecciones.

Además, la piel de la vagina entra en contacto con la orina, la menstruación, el flujo, el sudor, los tampones, los salvaslips, las compresas, la ropa íntima… En consecuencia, aumenta el riesgo de padecer estos desequilibrios y, por ello, la zona precisa de una higiene más adecuada a sus necesidades.

¿Cómo escoger un buen jabón vaginal?

Hay que tener cuidado en el momento de escoger un gel específico para la zona íntima porque hay algunos que están formulados con químicos y podrían afectar nuestra salud. Como por ejemplo el ácido láctico, aunque su función es fortalecer las defensas y disminuir la probabilidad de contraer infecciones. Por lo que de su uso deriva un aspecto positivo y otro negativo. Ante las posibles dudas siempre es preferible consultarlo con tu médico o ginecólogo. Del mismo modo, los jabones perfumados contienen sustancias que pueden alterar la flora vaginal, por lo que tampoco se recomiendan.

A parte del ácido láctico, el extracto de aloe vera y el extracto de manzanilla son componentes que también ayudan a eliminar y a evitar la aparición de bacterias. Así que fíjate bien en cómo han sido formulados los productos de higiene íntima antes de comprarlos.