Trabajar nos mantiene activos, nos ayuda a pagar las facturas y nos hace sentir útiles en la sociedad. Pero trabajar muchas horas y estar deseando que llegue el fin de semana para poder desconectar de la semana puede provocar perjuicios mentales y cansancio físico.

La jornada laboral de cuatro días, en la que los empleados solo acuden a su puesto de trabajo de lunes a jueves, está siendo objeto de uno de los grandes debates laborales de los últimos tiempos, en un panorama de paro creciente. De hecho, esta medida ya se ha puesto en marcha en empresas como Microsoft Japón o Perpetual Guardian en Nueva Zelanda con bastante éxito.

La empresa neozelandesa ofreció a sus trabajadores escoger entre la jornada laboral de cuatro días o conservar la tradicional de cinco, en ambos casos cobrando lo mismo. Los resultados fueron abrumadores: el 78% de los trabajadores que eligieron la jornada de cuatro días afirmaron que habían experimentado una mejor conciliación entre su vida laboral y personal. Además, los niveles de estrés se redujeron un 7%, al mismo tiempo que el grado de satisfacción subió un 5%.

En Microsoft Japón hicieron una prueba de un mes con este tipo de jornada. Según los datos publicados por la propia compañía informática, la productividad aumentó casi un 40%, debido a que los empleados iban a trabajar menos cansados y más concentrados. Además, ahorraron en electricidad.

 

¿Es posible la jornada laboral de cuatro días en España?

En España, esta medida ha sido vista con desconfianza tanto entre la patronal como entre aquellos que, aunque estén a favor, consideran más urgentes otras medidas para mejorar la conciliación laboral. Además, la normativa española es muy flexible por lo que el impacto podría ser bajo y los empresarios prefieren contratar un trabajador para 40 horas que no dos para 20, según el profesor Antonio Fernández García, profesor de Estudios de Derecho y Ciencia Política de la UOC.

España es un país muy dedicado al sector de los servicios, hay un alto nivel de presentismo en el puesto de trabajo y mucha economía sumergida

En España, la media de horas trabajadas a la semana es de 36, pero, por ejemplo, Francia hace 25 años que introdujo las 35 horas semanales. Suecia ha llegado a experimentar con la jornada de seis horas diarias y Dinamarca tiene una media de 29 horas de trabajo, la más baja de todos los países industrializados, según la OCDE.

En empresas inglesas en que se ha implementado la jornada semanal reducida, casi dos tercios de los jefes opinan que ha aumentado la productividad y la calidad del trabajo por una reducción de bajas. Según una encuesta hecha a más de 2.000 empleados y 500 empresarios, el 77% de los trabajadores veía un vínculo claro entre una jornada de cuatro días y una mejor calidad de vida.

Reducir la jornada mejora la calidad de vida del trabajador y la conciliación familiar, y hace crecer la ocupación gracias a la contratación de trabajadores para cubrir esas horas

Trabajadores contentos por la jornada laboral

La trampa de trabajar cuatro días: ¿reducir horas o redistribuirlas?

La jornada laboral de cuatro días puede significar una cosa u otra según quien la proponga. Para algunos, se trata de repartir las 40 horas de la jornada laboral a lo largo de la semana, añadiendo 120 minutos a cada día. Pero para otros consiste en reducir el número total de horas trabajadas. En ocasiones, cobrando lo mismo, pero también con una remuneración en consonancia.

Ese es uno de los grandes problemas identificados por los expertos: que sea una medida aparentemente beneficiosa para el empleado que dispare el empleo a tiempo parcial. Uno de los grandes problemas que amenazan el mercado laboral español, donde el 30% de los contratos fijos firmados en 2018 eran de este tipo.

Otro de los objetivos es aumentar la productividad, y a su vez combatir la conocida como “fatiga del viernes”, el cansancio acumulado a lo largo de la semana que nos hace menos productivos. En muchos casos, los trabajadores encuentran nuevas dedicaciones para los viernes relacionadas con la formación, como aprender otro idioma.

 

El papel de tecnología

La gran revolución en el mundo laboral de los últimos años ha sido la irrupción de la tecnología, sobre todo la de información y comunicación (TIC). “La tecnología siempre ha permitido alargar la jornada y aumentar la producción, y las TIC no son una excepción, permiten que los empleados puedan trabajar fuera del puesto de trabajo y ser localizados por sus jefes”, explica Fernández.

Según un estudio de Edenred y de la consultoría Ipsos, en España el 65% de los trabajadores trabaja fuera del horario laboral, cifra que se ensarta hasta el 90% en el caso de los directivos.

La conexión digital continua afecta la salud y vulnera la normativa porque se prestan servicios fuera del periodo laboral