Si hiciésemos una encuesta entre hombres y mujeres, como diferentes y numerosos estudios han hecho, preguntando por las características de aquél que pueda generarles atracción física, los datos resultarían engañosos.

Esto lo demuestran otro tipo de estudios, que no incluyen valoraciones personales, sino elecciones a la hora de elegir posibles citas, por ejemplo. Es en estos donde la belleza y la posición social se sitúan entre las variables más utilizadas por unos y otros a la hora de sentirse atraídos por alguien? Aunque no lo reconozcan.

Así, tanto hombres como mujeres buscan un compañero "amable y cariñoso", seguido de "personalidad interesante" e "inteligente" pero ninguno de ellos señala en qué se fija realmente al buscar pareja, que es tanto atractivo físico (una razón, en muchos casos, de peso) como salario o educación.

Sin embargo, diferentes estudios demuestran que basta con un segundo para que la atracción física llegue a buen puerto: en un primer vistazo, nuestro cerebro cambiará de opinión o encontrará aquello que estaba buscando: bien sea unos rasgos determinados o una manera de vestir o corte de pelo que indique una determinada posición.

¿Es la atracción física más racional de lo que parece?