Encontrar la base de maquillaje perfecta para nuestra piel parece que es una de las misiones más difíciles en el mundo de la cosmética. Igual que puede pasarnos con el champú, nuestra piel tiene características y peculiaridades únicas que hacen que no cualquier producto nos aporte lo que necesitamos, aunque los compremos de alta calidad, y aunque a nuestra amiga, a nuestra hermana o a nuestra vecina le sienten de maravilla. 

La mayoría, seguimos en busca de una base de maquillaje que nos aporte un acabado mate o luminoso, de larga duración, resistente a la humedad y al sudor y que mantenga a raya los brillos y el nivel de hidratación durante horas. Sin embargo, es común que, cuando nos maquillamos, sintamos que el maquillaje nos “pesa”, que, en vez de ocultar las líneas de expresión, las intensifica o les da un efecto más agrietado, que tengamos que ir retocándolo a lo largo del día o que nos sintamos “disfrazadas” bajo un tono que no se funde bien con nuestro subtono.   

Empecemos pues por el principio básico: encontrar el color perfecto para nuestra base de maquillaje para que nuestro rostro, nuestro cuello y nuestro escote se conviertan en un único lienzo de acabado profesional. Para conseguirlo, nos remitimos al método de Luis Casco, Embajador de Belleza Global de Mary Kay, que nos avisa que “conocer tu subtono te ayuda a elegir el tono correcto de base de maquillaje”.  

Las nuevas bases de maquillaje TimeWise® 3D™ de MaryKay han sido precisamente las ganadoras de la categoría de Mejor Maquillaje del Año de los IV Premios Objetivo Bienestar. Nos ha enamorado este producto de 12 horas de duración, con una amplia gama de tonos naturales para escoger, que nos aportan, además, ingredientes anti edad para nuestra piel (contienen resveratrol encapsulado, vitamina B3 que trabaja como iluminador y antioxidante y un péptido que lucha contra el envejecimiento).  

Según Casco, podremos dar con el tono de maquillaje perfecto siguiendo tres sencillos pasos: 

 

1- Identifica tu tono de piel 

Los maquilladores profesionales distinguen entre tres tipos principales de tonos de piel: el tono claro, o Ivory, el tono medio, o beige, y el tono oscuro, o bronce. 

 

2- Identifica tu subtono de piel 

También podemos distinguir entre tres subtonos más de piel, que podemos identificar observando cómo reacciona nuestro rostro ante el sol: 

  • Si nuestra piel se quema o enrojece fácilmente, nuestro subtono es frío

  • Si casi nunca se quema y el tono se intensifica con el sol, nuestro subtono es cálido

  • Si estamos entre estas dos opciones, probablemente nuestro subtono sea neutro

 

3- Haz un test de franjas en el mentón 

Una vez determinado tu tono y tu subtono, selecciona el color que creas que es el tuyo, así como uno más claro y otro más oscuro. 

Luego, pon una franja de cada uno de los tonos en el rostro, de la mejilla al cuello, siguiendo el mismo método que utilizas habitualmente, ya sea utilizando una brocha, una esponja o las yemas de los dedos, para así conseguir la cobertura que desees. 

Finalmente, deja que los tonos se sequen y elige el que se funda completamente con tu piel, cuello y escote y que unifique tu tono de piel sin crear un efecto máscara. 

Base Mary kay