Es posible que un libro sobre un tema tan sensible como la ansiedad sea divertido, fascinante, valiente y práctico. Scott Stossel lo ha conseguido con Ansiedad. Miedo, esperanza y la búsqueda de la paz interior, editado por Seix Barral en España, y que ha resultado un éxito inesperado en EE.UU.  

Imagino que escribir este libro ha sido terapéutico para ti. ¿Pero crees que también lo ha sido para los lectores?

Escribir sobre mi ansiedad y hacerlo público, después de haberla escondido durante muchos años, me ha resultado modestamente terapéutico. Pero viendo los mensajes de algunas personas, diría que ha sido más terapéutico para los lectores. Muchos me han escrito para decirme que el libro les ha hecho sentir menos solos, que les ha dado esperanza e incluso que ha inspirado y transformado sus vidas para mejor. Otras, en cambio, me han dicho que no podían soportar la idea de leerlo porque les hacía más ansiosos.

¿Todavía te esfuerzas en ocultar su ansiedad después de escribir el libro?

Por desgracia, sí. Por un lado, con la publicación del libro desactivé uno de mis peores temores, que es exponerme como ansioso y revelarme tal y como soy. Pero por otro lado, irónicamente, me preocupa que la gente esté escudriñándome para detectar mis signos de ansiedad, cosa que me hace sentir más ansioso todavía...

Lo has probado casi todo para tratarte.

Hay algunos medicamentos que no he probado. Nunca he experimentado la terapia de electroshock. En base a mi investigación, uno de los tratamientos más prometedores para la ansiedad es el mindfulness. He hecho pequeñas incursiones en el tema, sin gran éxito, pero quiero probarlo con mayor intensidad. Por desgracia, el reto es que las personas ansiosas que más se podrían beneficiar con la meditación tienden a ser las que tienen más dificultades para hacerlo con éxito. ¡Pero debemos perseverar!

¿Qué sientes cuando te dicen “relájate” en pleno ataque de pánico?

Pese a que este tipo de comentarios se hacen con la mejor intención, no son de gran ayuda. Si uno pudiese relajarse durante un ataque de pánico, lo haría.

¿Qué le dirías al que como tú está tratando de hacer frente a la ansiedad?

Si tuviera que concentrar la sabiduría colectiva desde Hipócrates hasta las últimas investigaciones en unas pocas reglas, serían las siguientes:

  1. Desea menos cosas. 
  2. Relájate más.
  3. Cultiva el optimismo.
  4. Ayuda a los demás, es decir, mira hacia fuera, no hacia dentro.
  5. Simplifica tu vida.
  6. Entrénate para no reaccionar exageradamente.
  7. Enfréntate a tus miedos y fobias.
  8. Resuelve tus conflictos internos o, al menos, reconócelos, ponlos en conocimiento consciente.
  9. Cambia lo que puedas, pero acepta las cosas que no puedas. Desarrolla tu eficacia, puedes hacerlo. 
  10. Duerme. La falta de sueño crea ansiedad, que a la vez alimenta tu insomnio –un círculo vicioso ligado a un incremento de las hormonas del estrés en la sangre y a la estimulación de la amígdala.
  11. Medita. Cultiva el binomio mente y cuerpo para combatir el estrés.
  12. Come de forma más saludable.
  13. Bebe menos cafeína.
  14. Mira la vida como una aventura, no como un juicio.
  15. Haz ejercicio. Sólo media hora de actividad física puede cambiar la química de tu cerebro, favorecer tu estado de ánimo y reducir la ansiedad. Algunas investigaciones revelan que el ejercicio regular ha favorecido al 70 y 80% de pacientes con ansiedad y depresión. Un estudio reciente de la Universidad de Duke concluyó que el ejercicio físico es tan o más eficaz para reducir la ansiedad y la depresión que algunos fármacos.