Todos sabemos lo que tenemos que hacer para perder peso: llevar una alimentación saludable y baja en calorías y hacer más ejercicio físico. Si la teoría parece tan fácil, ¿cómo puede ser que cueste tanto?

Cuesta tanto porqué muchas veces nos descuidamos un elemento clave a la hora de perder peso: nuestra mente. ¿Y cómo te puede ayudar la mente a perder peso?

1. Primero de todo, hay que cambiar el enfoque. Las dietas no funcionan porqué nos las tomamos cómo una solución a corto plazo. Queremos perder los quilos que nos sobran y que hemos acumulado en años, en 2 semanas o menos. Y queremos hacerlo sin esfuerzo ni complicaciones.

2. Debemos empezar el proceso de perder peso, comprometiéndonos a mejorar nuestros hábitos de salud para siempre, no sólo para perder peso, si no por todos los efectos positivos que estar en nuestro peso sano va a tener en nuestra salud y bienestar.

3. Para hacerlo es importante tener una visión de lo que queremos conseguir. Cuando sabemos lo que queremos, es mucho más fácil dedicar nuestra energía a trabajar para conseguirlo. La visión debe tener muchos detalles, recrear todos los resultados que quieres conseguir perdiendo peso y porqué es importante para ti conseguirlo.

4. Una vez clarificado lo que quieres y teniéndolo siempre presente, el segundo paso es tomar consciencia. Es el paso previo e indispensable para cualquier cambio. Fíjate en tus hábitos: lo qué comes, cómo comes, porqué comes, el ejercicio que haces, lo que duermes?

5. Céntrate también en aprender a escuchar tu cuerpo. Y toma nota de cómo te hablas. Háblate con compasión y amabilidad para sacar lo máximo de ti y conseguir lo que quieres.