Con vistas a minimizar los daños derivados de la tensión, la presión y la decepción que muchos experimentan cuando, a pesar de sus esfuerzos, la felicidad no irrumpe en sus vidas, el psicólogo danés Svend Brinkmann concretó, no sin cierta ironía, siete pautas o principios enfocados a normalizar nuestras luces y sombras, relativizando el anhelo de ser felices.

Brinkmann invita a salir del bucle de la auto-optimización permanente, que implica la exigencia de estar siempre involucrados en un proceso de mejora sin fin, lo que supone un desgaste de energía constante y puede desembocar en ansiedad y depresión. Igualmente, sugiere ampliar nuestros intereses más allá de la esfera personal, haciendo cosas valiosas y significativas por el interés general, lo que reduce la tendencia al egoísmo que a su juicio generan los programas de autoayuda. Quizá de forma bastante liviana defiende la idea de que la mejor prueba de que los libros de autoayuda no resuelven nada está en que constantemente se publican nuevos libros, algo que no sucedería de funcionar, al menos, algunos de ellos.

 

El 'no' adecuado y oportuno es un 'no' liberador

 

En su trabajo Stand firm. Resisting the self-improvement craze, concretó al menos siete enunciados que en algunos casos son indistinguibles de los que podría formular un psicólogo positivo o un coach, y que pueden suponer un soplo de aire fresco si el lector está momentáneamente escorado hacia el desencanto en su búsqueda la felicidad. La clave, también en las lecturas críticas, está en el equilibrio:

  1. Deja de mirarte el ombligo, abriéndonos al mundo y a otras personas.
  2. Céntrate en lo negativo de tu vida, no desestimes el poder de la protesta o el hecho de que tomar conciencia de los problemas, además de permitirnos valorar lo bueno, nos pone en la dirección de abordarlos.
  3. Ponte en el 'no'. El 'no' adecuado y oportuno es un 'no' liberador.
  4. Contén tus sentimientos. Otórgate el permiso de estar molesto, triste… no estar siempre sonriente y positivo no tiene que estar penalizado. Somos seres complejos, cambiantes.
  5. Despide a tu coach y haz cosas buenas por los demás.
  6. Lee una novela, no un libro de autoayuda o una biografía. Las novelas son más complejas, como la vida misma.
  7. Mira al pasado. No lo descartes ante la premisa del presente, del aquí y el ahora, pues te habla de tu identidad, relaciones, códigos… de la complejidad de lo que nos ocurre.