Disfrutar de cada uno de los alimentos sin preocuparnos por sus ingredientes. En realidad, la mayor parte de la población puede ingerir una amplia gama de comida sin problemas. Sin embargo, existe un grueso de la población que debe prestar mucha atención a cada uno de sus bocados. Se trata de las llamadas alergias alimentarias que limitan a muchos y preocupan a otros. Aunque las consecuencias varían dependiendo de la persona y del alimento ingerido, lo que no cambia es el hecho de sufrir reacciones adversas ante determinados alimentos o componentes de los mismos.

Eso sí, no debemos confundir la alergia y la intolerancia alimentaria. Dos clases de reacciones adversas a los alimentos con síntomas y características distintos que en muchas ocasiones se confunden. En este artículo nos centraremos en las alergias alimentarias. Pero, ¿qué son exactamente? Las alergias alimentarias son una respuesta exagerada del sistema inmunológico por el consumo de un alimento en particular. El tipo de respuesta más frecuente es algún tipo de reacción inmediata, aunque en ocasiones existen respuestas inmunológicas que se manifiestan más tarde y suelen ser cutáneas (como la dermatitis atópica) o digestivas. 

Los principales síntomas ante una alergia suelen ser desde reacciones cutáneas como la urticaria hasta mucosas como la rinitis o digestivas dolor abdominal, náuseas, vómitos, etc. Estas son las reacciones comunes, pero en determinados casos, la reacción alérgica puede ser grave, incluso llegando a provocar la muerte por shock anafiláctico: sensación de ahogo y opresión en la garganta, dificultad para respirar, etc.

Aunque cualquier alimento puede causar una reacción alérgica, en realidad, el 90% de las alergias a los alimentos son causadas en el caso de los niñas y las niñas por solo 6 alimentos o grupos de alimentos: leche, huevos, cacahuetes o maní, nueces de árbol, soja y trigo. En el caso de los adultos, un porcentaje similar de las alergias graves se debe apenas a 4 alimentos: cacahuetes o maní, nueces de árbol, pescados y crustáceos.

Te detallamos ahora los alimentos que con más frecuencia producen alergia, clasificados en 5 tipos: leche, huevos; pescado y marisco; frutos secos, legumbres y cereales; y algunas verduras y frutas.

Leche
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Leche

La alergia a la leche, como al huevo, es también una de las alergias alimentarias más comunes en niños. Suele ocurrir durante la infancia (los primeros meses) y en muchos de los casos, desaparece a los pocos años de vida. La solución es sustituir la leche y derivados lácteos por otros productos que no sean de origen animal como la leche de soja, almendras, arroz, etc.

Sus síntomas más comunes oscilan entre leves y graves, y pueden incluir sibilancias, vómitos, ronchas y problemas digestivos. La alergia a la leche también puede causar anafilaxia, una reacción grave y potencialmente mortal.

Huevo
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Huevo

Los huevos son uno de los alimentos que causan alergias con mayor frecuencia entre los niños. Suele aparecer en la infancia y en muchas ocasiones desaparece entre el primer y segundo año de vida y alrededor de un 70% de los niños se terminan curando. En adultos es bastante extraño. 

Los síntomas de alergia al huevo normalmente se manifiestan entre unos pocos minutos y unas pocas horas después de ingerir huevos o alimentos que contienen huevo. Los síntomas varían de moderados a graves y pueden comprender la erupción cutánea, la urticaria, la congestión nasal, los vómitos y otros problemas digestivos. En muy pocas ocasiones, la alergia al huevo puede causar anafilaxis, una reacción que puede ser letal.

¿Cómo tratar la alergia al huevo? El tratamiento para las personas que tienen alergia al huevo está basado en mantener una dieta completamente exenta de este producto y se debe prestar especial atención ya que muchos alimentos contienen huevo sin que el consumidor lo conozca: repostería, pastas, salsas, cosméticos (cuando la persona es alérgica al contacto), etc.

Frutos secos, legumbres y cereales
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Frutos secos, legumbres y cereales

Ahora sí, las legumbres como la soja, lentejas, guisantes o garbanzos y frutos secos como el cacahuete son los alimentos a los que normalmente se deben las alergias. Tanto en personas jóvenes como en adultos. Para evitar cualquier problema, se recomienda estar muy atentos a las etiquetas de los productos ya que muchos alimentos y preparados pueden llevar trazas de frutos secos o legumbres. 

Las reacciones a los frutos secos de cáscara pueden diferir entre sí. Todo depende de la persona, pero los síntomas más comunes son dificultades para respirar, tos, estornudos, ronquera, opresión de garganta, dolor de estómago, vómitos, diarrea o ojos hinchados, llorosos, entre otras reacciones.

Marisco y pescado
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Marisco y pescado

Es una alergia bastante más frecuente, sobre todo al marisco, siendo más común en adultos que en niños. Los animales marinos en la categoría de mariscos incluyen crustáceos y moluscos, como camarones, cangrejos, langostas, calamares, ostras, vieiras y otros. Algunas personas alérgicas a los mariscos reaccionan con todos ellos, y otras solamente reaccionan a ciertos tipos.

De hecho, en el caso del pescado, la mayoría de las alergias suelen ser al pescado blanco y pueden durar toda la vida. Las reacciones abarcan desde síntomas leves (como urticaria o nariz congestionada) hasta graves e incluso potencialmente mortales.

Frutas y verduras
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Frutas y verduras

La alergia a determinadas frutas y verduras es la causa más común de reacciones en niños de más de 5 años y en los adultos. La fruta más común a producir reacción alérgica es el melocotón. En cuanto a las verduras, las más alérgicas son las hortalizas (lechuga, zanahoria, tomate…). 

Respecto a los síntomas aparentes, pueden presentar desde cuadros moderados como urticaria en la piel y problemas en el tracto respiratorio o digestivo, hasta síntomas muy graves como edema o hinchazón de la glotis y anafilaxia.