El Mar Muerto, que en realidad se trata de un lago salado, se sitúa en el punto más bajo de Jordania, a 416 metros bajo el nivel del mar. Cuenta con una superficie aproximada de 625 metros cuadrados y es conocido por considerarse uno de los lugares más peculiares y maravillosos del planeta.

Las condiciones climáticas del Mar Muerto, su peculiar filtro contra las radiaciones solares dañinas y su atmósfera rica en oxígeno, han convertido este entorno en el spa natural más saludable y apreciado del mundo.

Las propiedades beneficiosas del agua se deben a la alta concentración salina y a la gran riqueza de minerales. Se han clasificado hasta 20 minerales distintos. Algunos de ellos como el bromo, el magnesio y el yodo tienen propiedades relajantes, descontracturantes, antialérgicas y son esenciales para el funcionamiento de las glándulas tiroideas. Además, las plantas que crecen a orillas del lago, así como los lodos del lugar también contienen sustancias con valiosas propiedades cosméticas y terapéuticas.

No en vano acuden miles de personas de todo el mundo para admirar la belleza del Mar Muerto y para someterse a un tratamiento de estética o de cuidado. Las clínicas situadas en el lago están especializadas principalmente en el cuidado de la piel y de enfermedades oftalmológicas o de las articulaciones. Se ha aconsejado también para personas que sufren trastornos respiratorios o de hipertensión.

El Centro Medico que opera en el Mar Muerto está abalado por el Ministerio de Jordania y por la Cámara de Médicos del País y cuenta con todas las garantías para que los visitantes pueden tratarse con toda seguridad.