Todos conocemos a una persona cuya actitud resulta tan nociva que traspasa su vida para fastidiar la nuestra, pero generalmente, no sabemos qué hacer, qué decir, o cómo actuar para evitar que nos haga daño. 

Algunas de estas actitudes son muy conocidas y están a la vista de todos: criticar a destajo; juzgar por sistema; el chantaje emocional; la manipulación; el victimismo; la negación constante; etc., pero otras no están tan claras y necesitan salir a la luz para que podamos enfrentarnos a ellas. Generalmente, estas personas actúan de manera totalmente inconsciente, por eso no son capaces de cambiar ni de reconocer que están haciendo daño. Aunque en otras ocasiones, pueden ser muy conscientes de cómo actúan y sencillamente no quieren cambiar su actitud.

Generalmente, estas personas actúan de manera totalmente inconsciente, por eso no son capaces de cambiar ni de reconocer que están haciendo daño

Cuando nos sentimos atacados por una persona con una actitud nociva, nos vemos inmersos en una vorágine de negatividad: pensamientos, comportamientos, y acciones, que solo pueden acarrearnos las peores consecuencias, como que nos falte la energía y las ganas de continuar hacia delante. Estas personas nos debilitan, o bien, dejamos que nos debiliten, emocionalmente. En cualquier caso, es necesario que sepamos cómo hacer frente a estas actitudes para no permitir que nos afecten e interfieran en nuestra propia actitud ante la vida.

 

Aprende estas 5 actitudes positivas para neutralizar a las negativas:

En mi libro RelacionArte: Una actividad de riesgo (De Pronfundis Ediciones),  doy pautas para saber actuar ante cada actitud nociva con la que nos encontramos, pero si sientes que eres tú quien tiene alguna de estas actitudes, también doy pautas igual de eficaces para cambiarlas.

  1. No la aceptes: Lo mejor sería dejar fuera de tu vida a la persona con actitud negativa, pero a veces se trata de gente tan cercana que no es posible: familia, pareja, amigos, compañeros de trabajo, el jefe/a, etc., Si es así, la mejor manera es no aceptar su actitud, y esto significa negarte a tratar con esta persona mientras continúe con su toxicidad.
  2. Habla claro: Esta pauta es consecuencia directa de la anterior. Déjales claro que no vas a tratar con ellos mientras sigan actuando de esa forma, porque te hacen daño, porque no te gusta, por lo que sea, pero usa tus palabras para explicar lo mal que te hacen sentir cuando actúan de tal o cual forma. Es el segundo paso para no permitir más esa actitud en tu vida.
  3. Mientras te importe a ti, eso es lo único que importa: Así es, no dejes que nadie diga lo que es importante o no, lo que vale o no vale. Las personas con actitudes nocivas tienden a manipular, a creer que siempre tienen la razón, o a usar el chantaje emocional para lograr lo que desean. Pero tú no vas a permitir que sean ellos los que tomen tus decisiones, solo tú puedes tomarlas.
  4. No pierdas tu tiempo: Es lo más valioso que tenemos, por eso, no debes perderlo cuando ves que alguien no quiere cambiar de actitud. Simplemente déjale claro que si no cambia, ya no estará en tu vida, y si es muy cercano, que no aceptarás nunca su actitud. Es decir, no le prestarás atención ni le harás caso mientras actúe negativamente contigo. No pierdas tu tiempo con quien no quiere cambiar, pues hay personas que sí se esfuerzan en hacerlo, esas son las que merecen tu tiempo, no las otras.
  5. Siempre puedes cambiar, solo tienes que quererlo: Si crees que eres tú quien mantiene una actitud nociva, no te preocupes, al hacerla consciente ya la estás cambiando. Te admiro y te doy la enhorabuena, no todo el mundo es tan valiente para cambiar lo que está mal en su vida y corregir sus errores. Empieza por sustituir esa actitud por una positiva y verás cómo todo empieza a cambiar dentro y fuera de ti.

 

Libro:

RelacionArte: Una actividad de riesgo (De Pronfundis Ediciones)

Con sugerencias de expertos en bienestar y motivación: Gregory Cajina, Joaquín Lorente, Iván Avanza y otros…

Aprende a actuar frente a los margaritas, el Drácula emocional, el perro del hortelano, pseudoamores, ogros, haters, trols… y otras actitudes que te amargan la existencia real y virtual.