1. Carotenos. Es uno de los compuestos más importantes para la dieta humana. Cuando lo ingerimos, se transforma en vitamina A. Está presente en verduras (zanahoria, tomate, brécol, coliflor, col lombarda, alga espirulina) y frutas (papaya, naranja)

2. Frutos rojos (fresas, frambuesas, arándanos, etc.). Contienen ácido elágico con altas propiedades antioxidantes.

3. Verduras de hoja verde (espinacas o col). Son ricos, como la zanahoria, en beta-caroteno y luteína, dos substancias antioxidantes.

4. Alimentos ricos en vitamina C. La encontramos en frutas (naranjas, fresas, limones, kiwis) y verduras (tomate, brócoli, pimiento, pepino).

5. Alimentos ricos en vitamina E. Protege a las células de agresiones externas. Se encuentra en el aguacate, las nueces, el maní o los aceites vegetales, así como en pescados como el salmón o el atún.

6. Chocolate negro. El chocolate puro, sin leche, aporta una buena dosis de antioxidantes

7. Uva. Especialmente la roja, con la que se hace el vino tinto. Por eso, se dice siempre que el vino con moderación es bueno para la salud del corazón.

8. Cítricos. Son uno de los más potentes antioxidante que tenemos y se encuentra en la naranja, el limón, la mandarina, el kiwi, etc.

9. Quercetina. Otro pontente antioxidante presente en las manzanas, la cebolla, las cerezas y, atención, el vino.

10. . El verde en concreto además de ser un aliado en las dietas, tiene un elevado contenido de catequinas que actúan como antioxidantes.