Los frutos secos son muy beneficiosos para nuestra salud. Contienen fibra, proteínas, vitaminas y minerales y grasas no saturadas. Incorpóralos en tu dieta como tentempié por su poder saciante y su poder energético. No te pases, aunque sus grasas son buenas sí podrían pasarte factura a la larga.

Nueces: Han sido considerados desde siempre como los mejores frutos secos para tu salud. Contienen ácidos grasos omega 3 que controlan los niveles de triglicéridos y disminuyen el colesterol malo protegiendo contra las enfermedades cardiovasculares. Las nueces de Brasil, en particular, son las que aportan más selenio y magnesio. El primero potencia la fertilidad masculina y previene algunos tipos de cáncer. El segundo mantiene un buen estado anímico.

Almendras, anacardos y pistachos: Son los frutos secos más bajos en calorías (alrededor de 100 calorías por cada 100 gramos). Los anacardos, por su parte, pueden mejorar la fertilidad. Al igual que las nueces, contienen grasas buenas para la salud. Evita comerlos fritos en aceite y decántate por las versiones crudas o secas.

Avellanas: Son deliciosas y además muy buenas para la salud. Son ricas en grasas buenas, las no saturadas y además contienen fibra, proteínas, calcio, hierro, magnesio y otros minerales. También son fuente de vitamina E una excelente antioxidante que previene enfermedades del corazón y cáncer, además de retrasar el envejecimiento.

Cacahuetes: Técnicamente, pertenecen al grupo de las legumbres. Contienen vitaminas del grupo B que participan en diversas funciones del organismo como por ejemplo la regulación del sistema nervioso central. También contienen proteínas y antioxidantes. No obstante, hay que comerlos en crudo ya que el procesamiento para salarlos provoca la mayoría de la pérdida de sus beneficios. Son muy buenos para el cerebro.