Entre correr en una cinta y correr en el exterior hay un abismo. Dejando a un lado que las cintas son mucho más agresivas para las rodillas y fomentan las lesiones musculares, encerrarse en un gimnasio para practicar un deporte, cuya principal ventaja es que te hace sentir libre no tiene demasiado sentido. Así que escudriña bien tu ciudad a la caza de rincones alejados del bullicio, la contaminación y el tráfico donde sentirte más libre y disfrutar del deporte de moda.

Barcelona
Montaña, playa, infinidad de parques y ciudad. Realmente, Barcelona es una ciudad muy propicia para los runners. Serpentear la falda de Collserola, resiguiendo la ruta de la carretera de les Aigües te permite disfrutar de unas espectaculares vistas de la ciudad mientras trotas ?o galopas, depende de tu nivel- en un paisaje natural. En los últimos tiempos, este camino se ha puesto muy de moda, así que quizá puedes probar con el camino de la playa de El Prat de Llobregat. Correr por la ruta para caminantes y ciclistas que han construido mientras los aviones del principal aeropuerto de la ciudad aterrizan justo sobre tu cabeza es sencillamente espectacular. Si eres un runner nocturno, disfrutarás además de la playa iluminada por detrás del aeropuerto.

Madrid
Si preguntaras a la mayoría de la gente por un lugar ideal para correr ?y para casi todo- en el centro de la capital la respuesta sería el parque del Retiro. Es gigante, está concurrido pero no se forman aglomeraciones que impidan el paso y, sí, es increíblemente bonito. Sin embargo, también en la capital te proponemos un lugar alternativo. La Casa de Campo ofrece unas características similares a las de El Retiro y tiene una gran variedad de trayectos. El Bosque es uno de los preferidos de aficionados y profesionales.

Sevilla
Ciudad llana, repleta de parques y con el Guadalquivir siempre como telón de fondo. Sevilla ofrece también muchas opciones a los runners. El parque con más solera para el atletismo tradicional es el de María Luisa, que tiene mucha sombra en verano y poca luz por la noche. Aunque quizá tiene más encanto trotar por el parque del Alamillo, herencia de la Expo'92, cuyo perímetro supera los 2,5 kms.

Bilbao
La ría se ha convertido en uno de los lugares de moda para correr. A lo largo del recorrido, de aproximadamente 5 kms, es posible disfrutar de unas fantásticas vistas de la ciudad , con el Guggenheim a medio camino. El único contra es que es una de las arterias de la ciudad, así que a hora punta puede ser algo molesto.