Llega el frío y con él la necesidad de proteger tu piel y tu cabello frente a las bajas temperaturas. Pero, ¿y si existiera una manera de hacerlo a través de un fruto que, directamente, procede de la sabana africana? Es el caso de la manteca de karité, que significa árbol de mantequilla. Una plantación de hasta 15 metros de altura que podemos encontrar en las sabanas arbóreas del oeste de África. Aunque, visto en perspectiva, la frondosidad y los frutos que genera este árbol podrían recordarnos a cualquiera de los Olivos que cubren la superficie española. Esos mismos que ya filmó con sensibilidad la directora Iciar Bollaín en 2016 en su obra 'El Olivo'. Sin embargo, mientras que las aplicaciones del aceite de oliva ya son más que conocidas en nuestra cultura occidental, la manteca de Karité propone, a través de su textura sólida, una gran cantidad de beneficios para preservar el cuidado de nuestra piel y cabello. 

¿Cómo se elabora la manteca de Karité?

Como ya hemos explicado, la manteca de karité procede de un árbol que ocupa zonas como Burkina Faso, Costa de Marfil, Malí y Sudan. Allí, a kilómetros de España, se erige este árbol de mantequilla lleno de beneficios para nuestra salud. Pero, ¿cuál es el germen que da luz a esta manteca? El fruto del que nace son unas drupas muy similares a la aceituna cubiertas de una cáscara fina que nos recordaría a la avellana. Su cosecha se produce desde mediados de junio hasta mediados de septiembre. Tras tres meses de recolecta se retiran las cáscaras para dejar la parte esencial que, en este caso, es la almendra. Un proceso que finaliza eliminando las impurezas que quedan para luego extraer, mediante presión, la grasa que dará lugar a la manteca. Y así surge, tras una técnica manual, un producto con propiedades curativas e hidratantes excepcionales para nuestra piel. De hecho, su tradición es conocida y probada, ya que, desde hace años, las madres africanas utilizan la manteca de karité como producto cosmético y terapéutico para toda la familia. Un producto que se caracteriza por su textura sólida, pero que se derrite al entrar en contacto con el calor de las manos antes de cada aplicación. También puede fundirse al baño maría para elaborar bálsamos o mascarillas. Los usos son varios, pero, al final, lo que permanece sobre la piel son sus resultados regeneradores e hidratantes.

Propiedades de la manteca de karité

Este producto de uso cosmético cuenta con interesantes propiedades curativas y beneficios sobre nuestra piel:

  • La aplicación de la manteca sobre la piel nos aporta un extra de hidratación y de protección que puede ser más necesario que nunca ahora que llegan las bajas temperaturas. Un excelente protector frente al frío y el calor, ya que forma una barrera protectora sobre nuestra piel. 
  • También es muy utilizada para reparar nuestros labios asociados a tratamientos medicamentoso o a lesiones provocadas por la exposición al frío.
  • Este producto es conocido por su composición en la que encontramos ácidos grasos con gran poder nutritivo. Toda una fuente de vitaminas y minerales que nos ayudará a mejorar la cicatrización de nuestros tejidos, además de funcionar como calmante sobre la piel.
  • De hecho, si por algo destaca la manteca de karité es por su capacidad para actuar como regenerador celular ante un eccema localizado, codos o talones agrietados o para prevenir o tratar las estrías.
  • Al principio del embarazo es muy útil aplicada en el vientre y en las caderas. Para los bebés es ideal en caso de piel seca o estropeada.

Son muchos los beneficios que aporta la manteca de karité sobre nuestros cuerpos. Propiedades protectoras, emolientes, regenerativas y nutritivas que activarán cualquier piel sensible. Debido a su éxito en los últimos años, son muchas las entidades que, como el laboratorio de aromaterapia científica y médica Pranarôm, ya se han sumado a la producción y distribución de este producto en toda España.

¿Todavía no tienes los argumentos suficientes para sumarte a la revolución bio de la manteca de karité? Unos dicen que es su aroma, otros su procedencia de la sabana. Lo que sí es evidente es que, miles de personas ya han comprobado en su piel cómo se pueden obtener resultados beneficiosos para nuestra salud sin la intervención de productos químicos. Y todo esto lleva el nombre de karité, más conocido como árbol de mantequilla.