Marte es el cuarto planeta del sistema solar y es el primer planeta personal que se sitúa más allá de la órbita terrestre. Por lo tanto, en una carta natal puede estar ubicado a cualquier distancia del Sol.

Marte es el planeta asociado al fuego, el color rojo, la primavera, la pasión, el sexo, la líbido, el comportamiento en las relaciones personales y de pareja, la tipología de conflictos en las relaciones, la energía masculina, el emprendimiento, la autoafirmación personal, el motor y el guerrero interno, la acción, la agresividad, la impulsividad, la competitividad, la supervivencia, el acecho, la defensa de uno mismo y los demás, la protección, la acción, la iniciativa, la necesidad de separación e independencia, la superación, la vitalidad, el coraje, la valentía, el vigor, la ambición, la resistencia y la fuerza física, el nivel de energía que tenemos, la autosuperación, la actitud ante la vida, la autogestión, la manera de enfrentar y confrontar las circunstancias, las habilidades deportivas que tenemos, el estilo de emprendimiento y la capacidad de liderazgo, las habilidades laborales y motrices también, la capacidad de dar órdenes o acatarlas y la manera de actuar que tenemos para conseguir desarrollar nuestro propósito.

Marte es el planeta que nos da la actitud competitiva, las ganas y el impulso de superarnos

Marte representa la energía del guerrero y la fuerza masculina que permite abrirse camino con determinación y dejar atrás el núcleo familiar y/o una zona de conforta para luchar por nuestra propia vida y alcanzar nuestros deseos o ambición con toda la fuerza y ganas, superando y combatiendo así los obstáculos con valor. Es el planeta que nos da la actitud competitiva, las ganas de superarnos, el impulso para embarcarnos en nuevos comienzos e iniciativas y disponer de energía para activarnos y realizar cualquier actividad que nos ayude a conseguir las metas y objetivos que queremos alcanzar.

Entonces, Marte en nuestra carta natal es el aspecto activo de nuestra personalidad, es decir, explica la capacidad que tenemos para actuar y hacernos valer de acuerdo con nuestro propósito. También habla del tipo de hombre que nos gusta y cómo actuamos frente al deseo. Una persona con un Marte muy fuerte en su carta natal puede incluso sentir con tana fuerza su deseo que no tenga en cuenta al otro porque ni tan siquiera se de cuenta de que está. Pero también puede ocurrir que no se identifique con esta parte de su carta, la tenga en sombra y viva la energía de Marte de manera reprimida, cosa que no sería tampoco lo deseable. Entonces, es importante poder vivir la energía de nuestro Marte de manera sana, sin negarla pero tampoco actuando sin ver al otro, ya que en el primer caso sería una persona que podría perder la capacidad de abrirse camino y en el segundo caso podría llegar a darse que la persona se convirtiera en alguien violento, temerario, dominante, iracundo, ansioso, explosivo, intolerante e incluso con ataques de cólera.

Cómo vivir Marte de una manera saludable

Cómo vivir Marte de manera saludable

Una manera saludable de vivir un Marte fuerte en la carta es buscar maneras, situaciones  y lugares que permitan sacar su energía, la fuerza y la competitividad, como por ejemplo, realizar actividades deportivas de alta intensidad o liderar un proyecto propio. En caso de no hacerlo así, como esa energía hay que vivirla de una manera u otra, si la persona la reprime se verá envuelta en situaciones tensas y agresivas o bien la vivirá internamente con autoagresión, autodestrucción, estrés, ansiedad y nerviosismo. Al inhibir esta energía y no poder guerrear ni defender lo propio también podría ocurrir que la persona perdiera las ganas y el deseo de independizarse, autoafirmarse, ser independiente y autosuficiente. Por ejemplo, una persona que dice o actúa como si no se enfadara nunca podría estar indicando que es alguien que tiene la energía de su Marte inhibida.

Es importante dejar de ver a este planeta como un maléfico y entender que hacernos cargo de su energía es muy importante para salir del caparazón

Entonces, es importante dejar de ver a este planeta como un maléfico y entender que hacernos cargo de su energía es muy importante para salir del caparazón, superarnos en los momentos difíciles y levantarnos después de una caída, conectar con nuestra fuerza de voluntad, saber que somos capaces de vivir sin depender de nadie y sobrevivir en cualquier situación, y luchar por nuestra individuación. De hecho, la función de Marte es proteger, vehicular y ejecutar los objetivos y la voluntad de nuestro Sol, de manera que es muy  importante generar sinergia entre estas dos energías de nuestra carta natal. Se trata de aprender a escuchar el propósito de nuestra alma y los deseos de nuestro Sol y ayudarnos a llegar a ellos a través de la energía de nuestro Marte natal, ya que es el planeta que indica nuestra capacidad para dirigirnos hacia lo nuevo y lo que anhelamos.

Todos tenemos a Marte en nuestra carta natal, pero lo podemos tener ubicado en cualquiera de los doce signos y, además, en aspecto tenso o armónico con otros planetas. Esto es lo que debemos saber y aprender, ya que explicará cómo es exactamente nuestra energía marcial. Por ejemplo, una persona que tiene a Marte en aspecto tenso con Saturno (el planeta que simboliza el NO del Zodiaco y los límites) sentirá que no le es tan fácil pasar a la acción como alguien que lo tenga aspectado con Júpiter (el planeta que simboliza el SÍ del Zodiaco y la abundancia), aunque a la vez el primero actuará con más realismo que el segundo, ya que este quizás al creerse que se puede conseguir todo lo que se desea actuará sin hacerse cargo de las limitaciones o posibilidades reales que tiene a su alcance. Y también actuará de manera muy diferente una persona que tenga a Marte en el signo de Libra, que no quiere confrontación y tiene en cuenta al otro a la hora de tomar decisiones, que una persona que lo tenga ubicado en Aries, que se conecta rápidamente con su propio deseo y va a por él sin ver a nadie más.

Precisamente, Marte es un planeta que rige dos signos que actúan de manera muy diferente. Por un lado es el regente de Aries, que como te acabo de comentar, se dirige hacia lo que quiere con energía de fuego, que es impulsiva y explosiva, mientras que por otro lado rige a Escorpio también, que su manera de actuar es yendo hacia la oscuridad y el interior, una vez allí limpiar, soltar y liberarse de lo tóxico y después salir de nuevo a la superficie transformado y habiendo aprendido algo nuevo de la psique humana y sus sombras.


Puedes ampliar más información en el libro Los planetas, de Cosmograma Ediciones.