Es el destino tecnológico por excelencia para este año 2014, pero Corea del Sur cuenta con un pasado y una tradición totalmente contraria: la paz, el descanso y, sobre todo, la meditación, son señas de identidad de este pequeño país asiático. Por ello, si quieres viajar a Corea del Sur, no debes dejar de lado el visitar algunos de los templos budistas más importantes del país. Accesibles a todo turista que se precie, debes saber además que el actor Richard Gere es un asiduo y aquí practica la meditación desde hace varios años.

Así, en Seúl y en otras ciudades de Corea del Sur, existe un sinfín de lugares llenos de naturaleza, magia e intimidad donde es posible practicar la meditación al aire libre, una práctica que facilita la conexión entre el cuerpo, la mente y el entorno.

Cabe destacar Ganghwa, en el condado homónimo, que acoge el conjunto megalítico más antiguo del país, así como el monte Kaya, en la provincia de Gyeongsang del Sur, y lugar donde se eleva el templo de Haeinsa.

También es recomendable practicar la meditación más libre en las playas surcoreanas. Qué mejor que encontrar la paz en la playa de Haeundae de Busan, al este del centro de Seúl siempre y cuando no haya muchas aglomeraciones. O, si no, sentarse tranquilamente sobre la arena de la playa de Jinha, con su antigua fortaleza japonesa. También nos gusta el Grand Park, con sus agradables pasesos entre árboles y plantas autóctonas.

Si además quieres convertirte en un experto en meditación surcoreana, sin duda deberás adentrarte en la técnica de la meditación Maum (significa en coreano mente, alma o espíritu), basada en siete 7 pasos guiados para liberarse de las limitaciones del pasado con miras a alcanzar la verdad. Se trata así de recuperar toda la acumulación de imágenes guardadas dentro de nuestro cuerpo y mente fruto de experiencias pasadas y lograr limpiar la mente de ellas para comenzar un nuevo inicio.